Por Fausto Triana

Santiago de Chile, 16 ene (PL) Algunos tienen la esperanza de que afronte el tema de los abusos sexuales de la iglesia, otros apuntan al tema mapuche, pero nadie queda indiferente en Chile a la visita del papa Francisco.

Aquí estudió en 1960 y hasta sintió las réplicas del feroz megaterremoto de Valdivia. Ahora Jorge Mario Bergoglio llega como máxima figura del Vaticano, con un discurso que remeció postulados conservadores del catolicismo.

Sin embargo, su proyección social y hasta política estará en examen en Chile. Un comentario hace poco más de un año respecto a las acusaciones al obispo de Osorno, Juan Barros, de silencio ante abusos sexuales de algunos curas, lo dejó en posición incómoda.

Un video grabado por un teléfono celular en la Plaza San Pedro de Roma captó las palabras del Pontífice respecto al caso de Osorno, al que calificó de tonteras. En esa ciudad del sur chileno, hay un divorcio de la población con el obispo Barros.

En su primera actividad de este martes en el Palacio de La Moneda, donde sostendrá un encuentro con personalidades de la sociedad civil, el Gobierno y el cuerpo diplomático, el Santo Padre recibirá una incómoda carta.

Será entregada por el presidente de la Cámara Baja, Fidel Espinoza, a nombre de un grupo laico de Osorno que expone la complicidad de Barros con el ex párroco de El Bosque, Fernando Karadima, condenado por trasgresiones sexuales.

El otro asunto espinoso se refiere al llamado conflicto mapuche. Conocer de esta realidad, Francisco, de nacionalidad argentina, pidió trasladarse el miércoles hasta Temuco, capital de la siempre explosiva región sureña de La Araucanía.

Su propósito es oficiar una misa en el aeródromo de Maquehue, pero a todas luces ha expresado interés en conversar con representantes de los pueblos originarios y autoridades de la zona.

Antes de viajar a Temuco y tras su exitosa llegada a esta capital, con un recorrido que congregó a multitudes a lo largo de la Alameda Bernardo O´Higgins, cumplirá hoy una intensa y variada agenda.

Poco después de la cita en La Moneda, se trasladará al popular parque que también lleva el nombre del Padre de la Patria chileno O´Higgins, donde encabezará una Santa Misa por la Paz y la Justicia, de gran alcance popular.

Alrededor de 18 mil efectivos de la policía de Carabineros y del Ejército tienen a su cargo la seguridad de la estancia de Francisco en Chile, a los que se añaden 20 aeronaves y siete drones que velarán por el orden público.

Este martes, el papa visitará el Centro Penitenciario Femenino en la periferia de Santiago para acto seguido dirigirse a la Catedral Metropolitana, donde se reunirá con sacerdotes, religiosos, consagrados y seminaristas.

Para concluir su segunda jornada en Chile, hará una visita privada al Santuario de San Alberto Hurtado donde hablará con los cursas de la Compañía de Jesús.

Enemigos de la visita, por razones diversas, registraron acciones violentas en los últimos días contra templos religiosos en distintos lugares de Chile.

Para poner punto final a su visita, antes de partir hacia Perú, el Papa Francisco se trasladará hasta la ciudad portuaria de Iquique, en el norte, donde residen numerosos migrantes peruanos, bolivianos, colombianos, venezolanos y haitianos.

En el Campus Lobito de Iquique, sobre la costa del Océano Pacífico, oficiará su última misa en Chile.