SANTIAGO, RD.- El semanario católico Camino invitó a reflexionar en torno a los temas que vieron los Obispos que se reunieron del 1 al 6 de Julio, con motivo de la 56 Asamblea Plenaria. Destacó que fruto de ese encuentro sacaron una Nota en donde expresan que compartieron experiencias y reflexiones sobre la realidad social y eclesial del país.

Camino comparte la idea de los Obispos de que es prioridad la atención a las familias, mujeres abusadas y desprotegidas, a los adultos mayores y enfermos, así como a las personas sin techo ni alimentos, por lo que hicieron un llamado a los agentes de Pastoral Social y Caritas Diocesanas para continuar aunando esfuerzos en procura de responder a estas necesidades a través de los proyectos que se llevan a cabo en cada Diócesis del país"...

Expresó su anhelo para que nos incorporemos a contribuir a buscar soluciones a las situaciones de orfandad en que se encuentran tantos dominicanos, entre ellas, la inseguridad ciudadana que hace de nuestros hogares cárceles colectivas, por el miedo que sentimos de salir a las calles, para evitar ser atracados.

Diariodominicano.com reproduce a continuación el editorial de Camino:

Trabajar por los que sufren

Nuestros Obispos se reunieron del 1 al 6 de Julio, con motivo de la 56 Asamblea Plenaria, y fruto de este encuentro sacaron una Nota en donde expresan que compartieron experiencias y reflexiones sobre la realidad social y eclesial del país.

"En cuanto a la acción social que realiza la Iglesia, reflexionamos que es prioridad la atención a las familias, mujeres abusadas y desprotegidas, a los adultos mayores y enfermos, así como a las personas sin techo ni alimentos, por lo que hacemos un llamado a los agentes de Pastoral Social y Caritas Diocesanas para continuar aunando esfuerzos en procura de responder a estas necesidades a través de los proyectos que se llevan a cabo en cada Diócesis del país"... Así se expresan nuestros pastores en torno a estos retos que tenemos por delante.

Desde CAMINO hacemos nuestro este anhelo para que nos incorporemos a este esfuerzo que hace la Iglesia y así contribuir a buscar soluciones a las situaciones de orfandad en que se encuentran tantos dominicanos, entre ellas, la inseguridad ciudadana que hace de nuestros hogares cárceles colectivas, por el miedo que sentimos de salir a las calles, para evitar ser atracados.

Encontrar correctivos urgentes frente a la cantidad de mujeres asesinadas por sus compañeros. Resolver el déficit habitacional que tiene a tantas familias viviendo en condiciones de vulnerabilidad permanente. Fijar nuestra atención en los enfermos que se ven privados de adquirir los medicamentos por los altos costos de éstos y muchos continúan excluidos de la seguridad social.

Hacia adelante en este trabajo colectivo que nos propone nuestra madre Iglesia en bien de los demás.

Hagamos nuestras estas prioridades, porque es mejor encender una luz, que maldecir la oscuridad.