Por René Quenallata Paredes

LA PAZ, 10 ago (Xinhua) -- Las exportaciones bolivianas en el primer semestre del año subieron 7 por ciento, pero el déficit comercial lo hizo en 14 por ciento respecto a igual lapso de 2016, según datos del estatal Instituto Nacional de Estadística (INE).

Hasta junio, las exportaciones alcanzaron 3.672 millones de dólares, sobre todo por las ventas de hidrocarburos y minerales, frente a 3.431 millones de dólares del primer semestre del año pasado.

En entrevista con Xinhua, el economista y ex funcionario del Banco Central de Bolivia, Luis Ballivián, explicó que el país andino, después de 17 años, vuelve a depender de las exportaciones mineras, que se ubican en el primer lugar.

A decir del experto, la minería presenta un mayor crecimiento debido al repunte de los precios de los minerales en los mercados externos.

Entre enero y junio de 2017, los tres principales destinos de las exportaciones fueron: Brasil (17 por ciento), Argentina (17 por ciento) e India (8 por ciento), registrando un déficit comercial bilateral con el primero de 112 millones de dólares.

El informe del INE también destaca el incremento de la venta de gas, con 1.206 millones de dólares frente a los 1.102,4 millones de dólares exportados en el mismo período de 2016.

"El rubro de hidrocarburos se repone después de experimentar caídas en el valor de las exportaciones debido a la baja de los precios del petróleo a nivel internacional", afirmó Ballivián.

El informe del estatal INE también señala que las importaciones crecieron 8 por ciento, es decir 327 dólares adicionales.

A junio de 2017, Bolivia registró un déficit comercial de 714 millones de dólares, 14 por ciento más en comparación al mismo período del año 2016.

Bolivia exportó 3.671,5 millones de dólares e importó 4.385 millones de dólares entre enero y junio de 2017. Sin embargo, en el mismo lapso de 2016, se exportó 3.431,4 millones de dólares y se importó 4.057,7 millones de dólares.

Los principales proveedores de Bolivia fueron China (22 por ciento), Brasil (17 por ciento) y Argentina (12 por ciento) con una participación en conjunto del 51 por ciento del total de las importaciones del país.

Ballivián consideró que el saldo comercial creciente de 700 millones de dólares no debe ser "tan preocupante", pero recomendó asumir previsiones para evitar se incremente la brecha del déficit.

A este paso se podría superar el déficit de la gestión 2016 cuando fue de 1.287 millones de dólares.

"Esta situación se debe a que las importaciones están creciendo más de lo que crecen las exportaciones y por supuesto que va en contra de una mayor expansión del Producto Interno Bruto (PIB)", señaló.

Ballivián consideró que se tienen que reactivar las exportaciones, principalmente las no tradicionales y para eso se necesitan políticas públicas, pues poco se puede hacer por el sector hidrocarburífero o minero porque dependen de los precios internacionales.

De acuerdo con el informe del estatal INE, la importación de alimentos y bebidas creció 16,9 por ciento.

El rubro que se vio más afectado por la caída de las exportaciones fue el de la agricultura y ganadería que cayó 12,4 por ciento. Paralelamente, la industria manufacturera bajó 3,9 por ciento. Fin