Por Noemí Galbán

LA HABANA, 11 jul (Xinhua) -- El anuncio de nuevas disposiciones jurídicas encaminadas a regular, ajustar y perfeccionar el trabajo privado en Cuba suscitó expectación y controversia entre la población, sobre todo en las casi 600.000 personas que laboran en esta modalidad.

Los cuentapropistas, como se les conoce a los trabajadores privados en Cuba, han seguido con atención las informaciones publicadas por los medios de prensa locales y coincidieron en afirmar que la puesta en práctica en diciembre venidero de estas medidas será beneficiosa para la población.

"Toda actividad que se organice, se planifique, siempre trae resultados para todo el mundo, para los que trabajan y los que reciben el servicio", dijo a Xinhua Rafael Cruz, fotógrafo con siete años de experiencia en el trabajo privado.

Similar opinión tiene Yusney Piedra, un barbero residente en el capitalino barrio de Nuevo Vedado, quien lleva 12 años dedicado a su profesión y desde hace siete incursionó con éxito como cuentapropista.

"Yo veo bien que todo esté controlado porque el orden es el orden y mientras más organizadas estén las cosas, más oportunidades te dan a ti para hacer otros proyectos", comentó.

Piedra elogió la decisión de unificar en una sola licencia la actividad de peluquería, antes fraccionada, lo cual impedía a barberos realizar cortes de cabello a mujeres, aplicar tintes u otros trabajos relacionados con el negocio.

"Ahora el servicio de barbería será más completo, porque permite a alguien hacer esos otros trabajos si tiene el talento, es bueno que haya otras oportunidades", reiteró.

Por su parte, José Carlos, un relojero capitalino que lleva ocho años dedicado al trabajo privado, señaló a Xinhua que lo más importante es pensar en el bienestar de la población y aplicar las medidas de forma correcta.

Consideró que a pesar de la disposición y conformidad de la mayoría de los cuentapropistas con el anuncio de las nuevas disposiciones, quedan pendientes por resolver otros problemas urgentes.

José Carlos se refirió específicamente a las materias primas y los insumos necesarios para las actividades privadas que se practican en Cuba, con "ventas mayoristas para que los cuentapropistas puedan adquirir mercancías más baratas y no tenerlas que comprar bien caras en el extranjero".

De igual forma, Wilfredo Ramón, un taxista de 54 años residente en La Habana, mencionó que la nueva clasificación realizada del servicio de pasajeros en taxis, ahora segmentado en ruta, libre y servicio de alto confort o clásico, puede ser beneficioso para el sector y la población.

Sin embargo, a su juicio, quedan muchas interrogantes sobre los modos de ejecución y las especificaciones de cada una de estas actividades.

Esto quedará despejado una vez comience a circular masivamente en el país a finales de este mes la "Gaceta Oficial" con las normas y las resoluciones de cada uno de los organismos vinculados con la implementación de las mismas.

Dentro de ellos los ministerios de Trabajo y Seguridad Social, Finanzas y Precios, Salud Pública, Transporte, Cultura, Industrias y el Instituto de Planificación Física.

"Se está regulando todo para acabar con la indisciplina y la desorganización, pero hay que ver bien cómo funcionan, a ver si da o no negocio y si es necesario seguir cambiando las cosas", subrayó el taxista con 20 años de experiencia.

Wilfredo, dueño de un automóvil que funciona con motor de gasolina, ahora se tendría que acoger al servicio de taxi libre por la forma en la cual trabaja y mira con beneplácito las opciones creadas para los transportistas de la capital que formarán parte de un experimento.

Quienes integren este sistema de taxi libre podrán adquirir las piezas y repuestos a precios preferenciales, además de pagar el combustible a montos inferiores a los cotizados en el mercado minorista.

Wilfredo se mostró sin embargo inconforme porque el precio del litro de gasolina regular y de petróleo es el mismo en los servicentros del Estado, de un dólar.

"No entiendo por qué si una persona tiene un carro de gasolina y otro de petróleo, al de petróleo le ponen a dos pesos cubanos (10 centavos de dólar) el litro y al de gasolina a 10 pesos (50 centavos de dólar)", observó.

Rolando Hernández, otro taxista que desde hace ocho años conduce un "almendrón" (auto antiguo que cubre rutas en varios municipios de La Habana), declaró a Xinhua que estaría dispuesto a integrar de manera voluntaria alguna de las "piqueras" (sitios de taxis) de prueba que se van a fundar.

"Están muy buenas (las medidas), lo que hace falta es que se mantengan y sean verdaderas, sobre todo las que tienen que ver con ayudarnos con el combustible, las piezas, las gomas (neumáticos)", agregó.

En general, los cuentapropistas capitalinos expresaron su satisfacción por el anuncio de las seis normas de rango superior, cinco decretos-leyes, un decreto y 14 resoluciones complementarias que entrarán en vigor el 7 de diciembre.

Michel Soca, un vendedor de artesanías que desde hace casi un año optó de manera definitiva por el trabajo privado, consideró que esta forma de gestión no estatal crea oportunidades de empleo.

"Ha sido un mecanismo para que el pueblo cubano salga adelante y pienso que ha sido beneficioso", abundó el joven de 21 años.

La viceministra cubana de Trabajo y Seguridad Social, Marta Elena Feitó, ha dicho que "no hay marcha atrás en el trabajo por cuenta propia; hay que preservar esta actividad económica, pero de una manera ordenada".

La funcionaria explicó en rueda de prensa el martes que de un total de 201 ocupaciones permitidas, tras un estudio se decidió agrupar a 96 de ellas en 28, por lo que una vez entren en vigor las nuevas regulaciones, quedarán finalmente 123 actividades.

Dentro de ellas las 27 que estaban congeladas desde agosto del pasado año, entre las que destacan los arrendadores de habitaciones, espacios y viviendas, quienes ahora podrán alquilar a personas jurídicas, y las relacionadas con servicios gastronómicos como cafeterías, bares, restaurantes, y servicios de recreación.

Al mismo tiempo se anunció la suspensión del otorgamiento de nuevas licencias para vendedores mayoristas y minoristas de productos agropecuarios, los compradores vendedores de discos y operadores de equipos de recreación.

Las disposiciones no van a significar un incremento de la carga tributaria para los cuentapropistas, a quienes se les otorgará autorización para ejercer una sola actividad aprobada por persona, ya que apuntan a "corregir desviaciones y violaciones de la política establecida", indicó Feitó.

Entre ellas el uso de materias primas y equipamiento de procedencia ilícita, el incumplimiento de obligaciones tributarias y la subdeclaración de ingresos, así como insuficiencias en el control que han permitido la proliferación de ilegalidades y delitos, y la práctica de actividades no aprobadas que se realizan al amparo de otras autorizadas.

La viceministra recordó que es voluntad del gobierno cubano continuar desarrollando esta modalidad que ha generado más de 434.000 nuevos empleos desde 2010.

Hace ocho años estaban registrados en Cuba 157.351 cuentapropistas, cuando comenzaron a aplicarse las medidas para flexibilizar y ampliar el ejercicio del trabajo privado como atenuante al proceso de reordenamiento laboral iniciado en 2009, según cifras del gobierno.

En la actualidad, el número creció hasta 591.456, lo cual representa el 13 por ciento de la fuerza laboral del país y constituye un sector en crecimiento que no sólo genera empleos, sino que libera al Estado de actividades no fundamentales para concentrarse en aquellas consideradas "estratégicas o trascendentes para la nación". Fin