Washington, 20 jul (PL) El presidente estadounidense, Donald Trump, manifestó hoy que, de ser necesario, está listo para aplicar aranceles sobre todas las importaciones provenientes de China.

Estoy listo para ir a 500 (mil millones de dólares), expresó el mandatario en una entrevista emitida esta mañana por la cadena CNBC, en referencia a una cifra ya mencionada por él con anterioridad y que equivale al monto de casi todos los productos del gigante asiático adquiridos por Estados Unidos en 2017.

Según datos de la Oficina del Censo de este país, el año pasado se importaron mercancías por 505,5 mil millones de dólares, mientras que las exportaciones a la nación oriental fueron de 129,9 mil millones de dólares.

No estoy haciendo esto para la política, sino para hacer lo correcto para nuestro país. Fuimos estafados por China durante mucho tiempo y se lo dije al presidente Xi Jinping, expresó el jefe de la Casa Blanca.

Las declaraciones de Trump, que provocaron una disminución de los futuros del índice de acciones de S & P y del indicador Stoxx Europe 600, podrían echar más leña al fuego de la disputa comercial entre las dos mayores economías del mundo.

A principios de este mes Trump impuso polémicos aranceles del 25 por ciento sobre productos chinos por 34 mil millones de dólares, mientras se esperan pronto tarifas adicionales para bienes por 16 mil millones, a pesar de las críticas realizadas a la medida entre hombres de negocios y legisladores.

La administración también publicó una lista de mercancías del país asiático por 200 mil millones de dólares a las que se estudia aplicar gravámenes del 10 por ciento, los cuales podrían entrar en vigor el próximo mes, según indicó la agencia Bloomberg.

China respondió a la primera ronda de impuestos con la colocación de aranceles para productos norteamericanos de igual valor y advirtió que luchará contra cualquier medida adicional de Estados Unidos.

Las discusiones destinadas a calmar las tensiones bilaterales se han estancado, y el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, dijo que Estados Unidos solo estaría dispuesto a volver a la mesa si China acepta profundizar los cambios estructurales en su economía.

El Ministerio de Comercio chino rechazó ayer las declaraciones de ese tipo, que culpan a la nación oriental por la ruptura de las negociaciones bilaterales.

De acuerdo con el portavoz Gao Feng, Washington sostiene una barrera arancelaria y practica el acoso comercial en todo el mundo, y al mismo tiempo proclama sus quejas e inocencia y traslada la culpa a otros.