Por Dang Qi y Andrés Osorio

BEIJING, 24 abr (Xinhua) -- La iniciativa china de la Franja y la Ruta facilita el cumplimiento de la Agenda 2030 y la realización de los 17 objetivos de Desarrollo Sostenible en América Latina, dijo en entrevista con Xinhua el secretario ejecutivo adjunto de la CEPAL, Mario Cimoli.

El también director de la División de Desarrollo Productivo y Empresarial de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) se encuentra en Beijing para participar en el encuentro alterno de Conectividad Política del segundo Foro de la Franja y la Ruta para la Cooperación Internacional que se celebra entre el 25 y el 27 de abril.

"China ha privilegiado la Agenda 2030 y la ha puesto como un elemento fundamental dentro de lo que es la Franja y la Ruta", la iniciativa del país asiático que busca conectar a varias naciones en diferentes continentes a través de la construcción de infraestructura y los lazos comerciales, financieros y culturales.

Hasta el momento, 18 países latinoamericanos han suscrito con China el memorando de entendimiento sobre cooperación para promover conjuntamente la iniciativa de la Franja y la Ruta.

"Los países de América Latina ven a China como un actor fundamental. Y el hecho de que 18 países se hayan adherido a la Franja y la Ruta significa que los países ven que China es necesaria y China también ve la necesidad del diálogo. Son procesos históricos", destacó.

En opinión de Cimoli, la Franja y la Ruta permite "mayor integración, mayor diálogo y multilateralismo" y es una iniciativa que "hace bien a América Latina".

Abundó en que tanto la Agenda 2030 como la Franja y la Ruta buscan un desarrollo sostenible, la reducción de la desigualdad y la superación de la pobreza, entre otros frentes, respetando los modelos propios de cada país.

Añadió que "dado que el crecimiento de Latinoamérica no será de altísimas tasas para los próximos años, un proceso de cooperación razonado como la Franja y la Ruta seguramente ayudará a la región y permitirá que cada uno de los países busque, mejore, su proceso de desarrollo y crecimiento".

Destacó que la Franja y la Ruta "es un proceso de diálogo mucho más horizontal, es más una plataforma que un país unidireccional. En ese sentido es un proceso que ayuda" y "permite una convivencia mucho más positiva al lado de las tensiones globales que hay".

Cimoli alertó sobre la preocupación mundial, y de China en particular, de que Latinoamérica no se presenta a sí misma como un área integrada.

No obstante, al mismo tiempo vio en esta coyuntura una oportunidad ya que "la región, en ese diálogo con China, puede mostrar la importancia de ser un área integrada para el comercio, las políticas, la infraestructura, para poder comercializar mejor con Asia".

ESCENARIO TECNOLÓGICO

Cimoli afirmó que la incorporación de las nuevas tecnologías es un proceso que América Latina "está debatiendo y un diálogo con China puede acelerarlo y mejorarlo".

En su visita a Beijing, como ocurre con casi todas las personas que visitan la capital china, Cimoli se sorprendió al observar el avanzado uso que la gente común hace del comercio electrónico.

"Hoy fui a comprar una cosa y solo se podía pagar con WeChat (el equivalente chino de WhatsApp) y no con otra cosa, me impresionó la velocidad con la que se hacen los pagos electrónicos, cómo la gente se maneja sin (dinero) contante", apuntó.

La manera en la que los ciudadanos chinos incorporan la tecnología en su cotidianidad es un avance que sería un valioso aporte de China al mundo y en especial para América Latina, según Cimoli.

"China en lo digital es un competidor de dimensiones relevantes, tener lo digital sería importante para los países de América Latina", rescató el directivo de la CEPAL.

Precisamente para abonar el camino de las nuevas tecnologías, el secretario ejecutivo adjunto citó el papel desempeñado por el Estado chino en este campo.

"El ejemplo de China es cómo el rol del Estado puede ser un detonador para el proceso tecnológico. En ese diálogo entre China y América Latina seguramente Latinoamérica tiene que aprender de la importancia del pragmatismo chino", acotó.

El ejecutivo de la CEPAL mencionó que mientras China invierte un 2 por ciento de su Producto Interno Bruto en ciencia y tecnología, el promedio de los países latinoamericanos lo hace en entre un 0,4 y un 0,5 por ciento, además de manera oscilante y no como una política de Estado.

En este orden de ideas, dejó ver que "hay mucha cooperación por hacer, muchas experiencias para transmitir, mucho del diálogo que una plataforma como la Franja y la Ruta seguramente podría hacer". Fin