San José, 12 sep (Prensa Latina) La economía de Costa Rica, medida por el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE), creció 1,5 por ciento en julio pasado, la mitad de lo registrado en igual mes de 2018, indica hoy el Banco Central.

No obstante, el IMAE del séptimo mes de este año es superior en dos décimas de punto porcentual a lo reportado en junio anterior. El Banco Central refiere, además, que la tasa promedio de los últimos 12 meses concluidos en julio pasado fue de 1,8 por ciento, también menor a la registrada en similar período anterior.

La máxima entidad financiera de Costa Rica precisa que el crecimiento obedeció, principalmente, al desempeño de la manufactura de los regímenes especiales, los servicios de educación, salud y los empresariales.

Lo anterior, señala, más que compensó la caída en la actividad agropecuaria, la manufactura fuera de regímenes especiales, el comercio, la construcción y la administración pública.

Al respecto, el Banco Central indica que el sector de la manufactura creció 2,7 por ciento en julio pasado, impulsado por la mayor demanda externa de implementos médicos. En la acera contraria se ubicó la construcción, con un decrecimiento de 10,7 por ciento.

La entidad financiera atribuye ese mal resultado a una menor obra residencial y comercial, como consecuencia de la incertidumbre generada por la entrada en vigencia de la reforma fiscal, según consultas realizadas a empresarios de la industria de la construcción y el comercio.

Pero, el Banco Central destaca que la velocidad a la que la economía se desaceleraba de forma interanual es la menor de los últimos cuatro meses.

Apunta que esa evolución coincide con el comportamiento del número de asegurados registrado por la Caja Costarricense de Seguro Social, el cual creció 0,1 por ciento en julio, luego de disminuir 0,4 por ciento en el segundo trimestre del 2019.

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