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GINEBRA, 30 jun (Xinhua) -- El Banco de Pagos Internacionales (BPI) dijo hoy que los bancos centrales tienen un papel crucial junto con las autoridades financieras y fiscales en una respuesta concertada a la crisis de la COVID-19, y pidió a los gobiernos asumir el liderazgo de la promoción de una recuperación fuerte y sostenible.

El BPI, un organismo llamado el "banco central de los bancos centrales del mundo" y con sede en la ciudad suiza de Basilea, dijo en su emblemático informe económico anual que el papel de prestamista de última instancia de los bancos centrales ha evolucionado pues buscan amortiguar el golpe a la economía global.

"La pandemia es el evento definitorio de una generación", dijo Agustín Carstens, gerente general del BPI. "La respuesta de los bancos centrales fue rápida y contundente y evitó que un colapso financiero se sumara a la carga sobre las compañías y hogares por medio de la estabilización del sistema financiero para preservar el flujo de crédito".

"Las medidas de apoyo vital durante la primera fase deben establecer el fundamento para la recuperación una vez que lo confinamientos sean levantados. No obstante, a pesar de estas medidas, la incertidumbre podría retrasar la demanda en conjunto y el ritmo de recuperación", añadió.

Ese mensaje tiene lugar sólo unos días después de que el Fondo Monetario Internacional (FMI) recortara sus pronósticos para la economía global una vez más, advirtiendo que las finanzas públicas se deteriorarán de forma significativa mientras los gobiernos intentan combatir las repercusiones de la crisis del coronavirus.

El prestamista global calcula ahora una contracción de 4,9 por ciento en el producto interno bruto (PIB) global en 2020 en comparación con la caída de 3 por ciento prevista en abril.

Al comentar la perspectiva económica global, Catherine Mann, economista en jefa global de Citibank, dijo a Xinhua que "aunque los datos recientes son positivos, un rebote que luce como una V no es la recuperación sostenida que se necesita para recobrar los ingresos perdidos por la crisis de la COVID".

"Sectores, países y ciertas demografías están afectados de forma desproporcionada y su recuperación será lenta", señaló.

Para activar una economía mundial en profunda recesión, los bancos centrales globales han ahondado en sus herramientas y liberado billones de dólares en estímulos para impulsar la oferta y la demanda.

"La forma en que respondan los gobiernos a una segunda ola tiene el potencial de crear o romper la recuperación económica", dijo Frank Hausler, estratega de inversión en jefe de la empresa Vontobel Asset Management en Zurich. "Los bancos centrales han demostrado su determinación para hacer 'lo que sea' y reaccionaron muy bien y rápidamente. Esto debe ayudar a aliviar las preocupaciones sobre la estabilidad financiera".

El BPI también dijo que se requerirá la reestructuración de la deuda pues los recursos pasan de los sectores en contracción a los sectores en expansión.

"Los bancos centrales están plenamente conscientes de los desafíos por delante ya que la perspectiva de la economía mundial es todavía altamente incierta", dijo Carstens. "La política monetaria sola no puede ser el motor de crecimiento. Se necesita poner una prima en mantener la política fiscal sobre un camino sostenible mediante una consolidación oportuna".