La Habana, 7 dic (PL) Tras cuatro décadas de trabajo ininterrumpido como cantante profesional, Sonia Silvestre ha dicho adiós a los escenarios para dedicar todas sus energías a estrechar los lazos culturales entre Cuba y República Dominicana.

"Mi designación como ministra consejera de asuntos culturales de la sede diplomática de mi país aquí, es solo la oficialización de lo que vengo haciendo desde 1975, cuando viajé por primera vez a esta isla", aseguró en entrevista a Prensa Latina.

Envuelta en la vorágine de la primera muestra dominicana, una de las 14 que se presentan en la 33 edición del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano, la entrañable amiga de Cuba recuerda con mucho cariño sus actuaciones en esta nación caribeña.

"La primera fue en 1975 cuando viajé acompañada del músico dominicano Víctor Víctor, e hicimos una gira nacional junto a la orquesta Irakére. Después asistí a varios festivales hasta realizar el segundo recorrido en 1988, bajo el título Tres mujeres del Caribe, donde actué acompañada de Lucecita Benítez y Sara Gónzalez", acotó.

En aquella época, rememoró, era muy difícil llegar a Cuba. Cuando teníamos suerte viajábamos por la ruta Haití-Barbados-Jamaica, pero muchas veces debíamos dar la vuelta por Panamá, incluso México, para llegar aquí, pese a estar al lado, porque no había vuelos directos desde Santo Domingo a La Habana como existen ahora, indicó.

A una pregunta sobre los proyectos inmediatos de trabajo, la intérprete de la popular canción La tarde, respondió que el más importante es la muestra de cine dominicano, que incluye ocho largometrajes y 14 cortos, representativos de lo mejor de la producción del país en los últimos años.

Sonia Silvestre, una de las figuras más representativas de la cancionística popular dominicana, fue declarada recientemente reserva musical de la nación caribeña en reconocimiento a un estilo único y fiel a sus raíces, que ha permitido afianzar el sentido de identidad de su pueblo.

Nacida en San Pedro de Macorís en 1963, la reconocida artista tiene en su haber varios premios, entre ellos los nacionales El Dorado y Casandra (1990) como cantante más popular y mejor video clip, y el Paoli como artista internacional del año en Puerto Rico, en 1991.