Por Juan Limachi

LIMA, 31 may (Xinhua) -- La patata (llamada papa en Perú) juega un papel importante en la alimentación mundial y tiene gran importancia por su resistencia a los efectos del cambio climático, destacó hoy la directora general del Centro Internacional de la Papa (CIP), con sede en Lima, Perú, Bárbara H. Wells.

"Alimenta a muchos en la población mundial, es el cuarto cultivo de importancia en el mundo, cultivado por todo el orbe y, particularmente, tiene impacto en gente pobre en el sentido de alimentación; también es un cultivo resistente al cambio climático", dijo Wells a Xinhua.

Las declaraciones de Wells se dieron en el marco de la celebración del Día Nacional de la Papa en Perú, organizado por el CIP, que se desarrolló bajo el lema "El futuro de la papa: biodiversidad, seguridad alimentaria y negocios".

Recordó, durante su discurso, que el tubérculo difundido en Sudamérica por los antiguos incas, es un alimento ancestral cultivado hace unos 8.000 años en los Andes, y que a lo largo de la historia ha contribuido a mitigar el hambre en el mundo, como ocurrió durante la hambruna en Europa a finales del siglo XVI.

"No nos olvidemos que Perú es el centro de origen de la papa y los Andes son el origen de la papa, y tenemos toda la biodiversidad que es importantísima para el futuro; estamos haciendo mejoramiento de la papa para que sea más resistente a cambios climáticos", anotó.

Una de las características del tubérculo andino, que era el alimento preferido durante el imperio inca, es la alta resistencia a las condiciones climáticas adversas, como la escasez de agua o altura, además de que tiene un alto valor nutritivo, aseguró Wells.

"Una papa tiene vitamina C, al mismo nivel que tiene una naranja, y las papas nativas tienen un altísimo contenido alimenticio", resaltó la titular del CIP, cuyos investigadores, provenientes de todo el mundo, trabajan en preservar las más de 4.000 variedades de papa que existen en Perú.

Por su parte, el alcalde de Huancaray, en la región surandina de Apurímac, Nicanor Yupanqui, subrayó que la preservación de la papa es parte de la cultura ancestral de la región.

"Lo que hacen los productores es sembrar a gran escala y a pequeña escala, tanto para el mercado nacional como regional, y para el consumo (de los campesinos), que es también importante", indicó Yupanqui.

De acuerdo con el edil de esta población, ubicada a 796 kilómetros al sureste de Lima, los campesinos de esta localidad han heredado el cultivo de muchas variedades de papa existentes en la región.

"El más antiguo es el huayro, la papa amarilla, papa qompis y otras. En las zonas altas producimos papa desde la antigüedad", explicó Yupanqui durante una visita de Xinhua a las zonas de cultivo, ubicadas a más de 3.000 metros sobre el nivel del mar.

El alcalde del distrito surandino también aseguró que trabaja con las comunidades de la localidad en el desarrollo del cultivo la papa, ya que es una de las principales fuentes de ingresos económicos para las familias de la región.

"Nosotros apoyamos, a través de la oficina de desarrollo económico, a todos los productores de papa en coordinación con el Ministerio de Agricultura de la región Apurímac", subrayó el funcionario.

Los comuneros que pueblan el distrito de Huancaray, forman parte de las 711.000 familias que en todo Perú (principalmente en comunidades andinas) se dedican al cultivo del tubérculo.

Alex Matute, uno de los campesinos y productores de papa, afirmó que obtienen resultados óptimos gracias a que aplican conocimientos, técnicas de riego y formas cultivo ancestrales, heredades de sus ancestros con una antigüedad de unos 5.000 años.

"Nosotros somos productores a pequeña escala y nuestra producción está dirigido al consumo personal o dirigido a los pequeños mercados de esta provincia", explicó Matute al tiempo que mostraba algunas variedades de papa cultivada.

Por otra parte, el representante en Perú en el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), Jesús Quintana, destacó el trabajo que se realiza tanto en Perú como en otros países andinos (Ecuador y Bolivia) donde se brinda asesoría para el fomento de estos cultivos.

"Nuestro rol es apoyarlos en varias etapas, apoyamos en la organización, apoyamos en la gestión, en la producción y, lo más importante, para que un productor llegue a los mercados", expresó.

Según Quintana, el trabajo de asesoría financiera y técnica que desarrolla este organismo internacional tiene como meta lograr que las comunidades alcancen mejores niveles de productividad.

"Los vemos como una herramienta para el desarrollo rural, como una herramienta contra la pobreza rural, lo vemos como una herramienta para que el campo siga estando poblado", dijo Quintana.

Asimismo, el funcionario reconoció que, pese a los esfuerzos de este sector productivo, el FIDA y las diferentes dependencias estatales en los países andinos, aún falta mucho por hacer para llegar a las metas que se han propuesto en este campo.

"Se necesita más inversión, pensamos que la papa necesita ser apoyada, apoyada con asistencia técnica, con investigación, inversiones y mercado", puntualizó.

Perú lidera la producción de papa en Latinoamérica con 4,5 millones de toneladas anuales, según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).