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Nueva York, EEUU.- 16 de septiembre del 2019 -(ONU).- En 1994, la Asamblea General proclamó el 16 de Septiembre Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono, para conmemorar el día en que se firmó en Montreal, en 1987, el Protocolo relativo a las sustancias que agotan la capa de ozono (Protocolo de Montreal). La Asamblea invitó a todos los Estados a que dedicaran ese día a la promoción de actividades relacionadas con los objetivos del Protocolo y sus enmiendas.

Como se sabe la capa de ozono ? una capa frágil de gas ? protege a la Tierra de la parte nociva de los rayos solares, y por consiguiente, ayuda a preservar la vida en el planeta. Por acción de diversas sustancias químicas usadas en todo el mundo, esta capa ha ido desgastándose al punto de poner en riesgo la salud humana. De acuerdo con las evidencias científicas, estamos lejos de la total recuperación de la capa de ozono, la cual se podrá lograr aproximadamente hasta el año 2050, única y exclusivamente si todos los países se comprometen verdaderamente con las obligaciones que han adquirido a través del Protocolo de Montreal.

Mensaje del Secretario General con motivo del Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono

16 de septiembre de 2019

La próxima semana, en la Sede de las Naciones Unidas en Nueva York, el mundo se reunirá en la Cumbre sobre la Acción Climática, cuyo objetivo es generar un aumento masivo de la ambición mundial de hacer frente a la emergencia climática. Otro año de olas de calor sin precedentes, supertormentas y perturbaciones climáticas nos dice que no tenemos otra opción que actuar ahora antes de que sea demasiado tarde.

Al prepararnos para esa reunión crucial, debemos recordar que el Protocolo de Montreal es tanto un inspirador ejemplo de cómo la humanidad es capaz de cooperar para hacer frente a un desafío mundial y un instrumento clave con que responder a la actual crisis climática. En virtud de ese tratado internacional, los países han trabajado durante 32 años para reducir radicalmente el uso de productos químicos que agotan la capa de ozono, utilizados principalmente por la industria de la refrigeración. Como resultado de ello, se está recuperando la capa de ozono que nos protege contra las radiaciones ultravioletas perjudiciales procedentes del sol.

El Protocolo de Montreal puede producir un resultado igualmente significativo en relación con el cambio climático a través de su Enmienda de Kigali, dirigida a los hidrofluorocarbonos, potentes gases de calentamiento climático que se siguen utilizando en los sistemas de refrigeración. La eliminación de esos gases podría reducir el calentamiento global hasta 0,4 grados centígrados en el curso de este siglo. Ahora que la industria se ocupa de rediseñar los aparatos electrodomésticos para sustituir los hidrofluorocarburos, también es fundamental aumentar la eficiencia energética de esos aparatos a fin de reducir todavía más sus efectos sobre el clima.

Si el Protocolo de Montreal ha tenido semejante éxito, ha sido por el apoyo mundial unánime de que ha sido objeto. Felicito a los 81 países que han ratificado la Enmienda de Kigali y aliento a todos los demás a que hagan lo mismo.

Al centrar, como es debido, nuestras energías en la lucha contra el cambio climático, debemos tener cuidado de no descuidar la capa de ozono y estar atentos a la amenaza que supone el uso ilegal de gases que agotan la capa de ozono. La reciente detección de emisiones de uno de esos gases, el CFC-11, nos recuerda que necesitamos sistemas continuos de vigilancia y presentación de informes, así como mejores reglamentos y una aplicación más eficaz de la ley.

La implementación de la Enmienda Kigali estará en el centro de la acción climática. Necesitamos que todos los países desarrollen planes nacionales de acción para el enfriamiento a fin de lograr un enfriamiento eficiente y sostenible y proporcionar servicios esenciales para la preservación de la vida, como vacunas y alimentos seguros para todas las personas. Exhortamos a que se adopten medidas concretas y se intensifique la labor de la industria. El liderazgo de las principales empresas mundiales es esencial para hacer realidad esa visión.

Una capa de ozono y un clima saludables son esenciales para cumplir todos los Objetivos de Desarrollo Sostenible. El Protocolo de Montreal sigue protegiendo por igual a las personas y al planeta. Hagamos que este Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono sea una inspiración para encarar con mayor ambición el enfriamiento, en la Cumbre Sobre la Acción Climática y posteriormente.