Madrid, 4 feb (PL) Alfredo Pérez Rubalcaba fue elegido este sábado nuevo líder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), en reemplazo de José Luis Rodríguez Zapatero, por el 38 Congreso Federal de la centenaria agrupación que sesiona en Sevilla, Andalucía.

Pérez Rubalcaba se convirtió en secretario general de la ahora principal fuerza de la oposición en este país europeo, al imponerse por 487 votos a Carme Chacón, que consiguió el respaldo de 465 de los casi mil delegados asistentes al encuentro.

De esa manera, el exvicepresidente durante el último tramo del gobierno de Rodríguez Zapatero (2004-2011) obtuvo el 51,16 por ciento de los sufragios, mientras que la otrora ministra de Defensa en el anterior ejecutivo socialista logró el 48,84 por ciento de adhesiones.

En su primera intervención tras ser designado para el cargo, el experimentado político, de 60 años, se comprometió a ser el secretario general de todos los socialistas y aseguró que no pedirá a nadie salvoconductos ni pasará facturas.

Lo más difícil empieza ahora, y a partir de este momento lo que toca es trabajar para poner las bases en un proyecto político nuevo, enfatizó, luego de recordar el varapalo sufrido por el PSOE en las elecciones generales del pasado 20 de noviembre.

Este ya es el momento de la unidad y del cambio, remarcó el dirigente, quien arremetió por segunda vez en esta jornada contra el Ejecutivo conservador de Mariano Rajoy, al que acusó de retroceder en 30 años con sus recortes en derechos de los ciudadanos.

Pérez Rubalcaba denunció que en poco más de un mes en el Palacio de la Moncloa (sede gubernamental), el derechista Partido Popular (PP) no sólo ha hecho un duro ajuste económico, sino también ideológico.

Adelantó que su partido se replanteará seriamente una revisión del acuerdo con la Santa Sede, si el PP insiste en imponer a los españoles dogmas que no son de todos.

A su juicio, la derecha tenía mucha prisa en asumir las riendas de este país para modificar conquistas sociales como el derecho de las mujeres a decidir de manera libre sobre su maternidad, en referencia a la pretensión de Rajoy de cambiar la ley del aborto.

Insistió en que los socialistas tomarán la determinación, cuando vuelvan a ser gobierno, de revisar cuestiones de calado, como es el acuerdo del Estado con la Iglesia católica, que establece las relaciones de mutuo interés en muchos ámbitos.

Apeló a un cambio colectivo para recuperar el PSOE, que en 2011 soportó un fuerte descalabro en las urnas, con su derrota en los comicios municipales y autonómicos de mayo y en los generales de noviembre, ganados por los conservadores.

En la primera de esas citas fue despojado prácticamente de todos sus feudos territoriales, mientras que en la segunda perdió 4,5 millones de votantes, los peores resultados de su historia, debido a la gestión de una crisis que ha dejado cinco millones de desempleados.