Washington, 5 feb (PL) La victoria alcanzada por el exgobernador de Massachussets y aspirante republicano a la presidencia de Estados Unidos, Mitt Romney, en los caucus de Nevada, confirmó su favoritismo.
Sin embargo, pese a que se impuso con un amplio margen sobre su inmediato seguidor, el expresidente de la Cámara de Representantes, Newt Gingrich, al no sobrepasar el 50 por ciento de los sufragios dejó un ambiente de dudas sobre sus reales posibilidades.
Romney obtuvo 47,6 de los votos, Gingrich 22,7 por ciento, el legislador Ron Paul el 18,6 por ciento y el exsenador Rick Santorum el 11,1 por ciento.
Según opiniones de especialistas y expertos de campaña la obtención de un voto menor al 50 por ciento sería un fracaso para él, lo que fue confirmado en las urnas.
Expertos como David Damore, profesor de ciencias políticas de la Universidad de Nevada, expresan dudas sobre la victoria en un estado donde el político contaba con un sólido apoyo de la comunidad mormona.
En 2008, cuando Romney buscó la nominación logró ganar el 51,1 por ciento pero los resultados de anoche no llegaron a esa cifra.
Tras la primera primaria en zonas del oeste estadounidense, los cuatro candidatos mantienen sus opciones pese a la euforia de Romney, quien señala que ya tiene en el bolsillo la papeleta republicana para retar a Obama en noviembre.
Esta no es la primera vez que me han dado su voto de confianza, y esta vez voy a llevarlos a la Casa Blanca, dijo el político en declaraciones que cita este domingo el diario The New York Times.
Nevada ofrece sólo una pequeña porción de los delegados necesarios para ganar la nominación republicana (26), aunque, según el Times, le dio la oportunidad para presentarse como el más firme aspirante republicano y unir las fuerzas del partido detrás de su candidatura.
Esta semana continuará la liza en Colorado, Minnesota y Maine, donde el puntero pudiera ampliar su ventaja aunque su principal contrario, Gingrich fija sus posibilidades de avanzar cuando tenga lugar el llamado Super Martes en los 11 estados que votan el 6 de marzo.
Según exlíder parlamentario espera acercarse a Romney en las primarias de Texas el 3 de abril, donde el contraste de él con el exgobernador será más claro.
Nevada se constituyó en la segunda derrota consecutiva para Gingrich tras su victoria sorpresiva en Carolina del Sur.