Brasilia, 26 may (PL) Con un paro de camioneros que cumple hoy seis días y amenaza con sumir a Brasil en el caos, la Federación Única de los Petroleros (FUP) confirmó que alista el mayor pero en la historia de Petrobras.

La huelga no será por salarios, ni beneficios, sino por la reducción de los precios del gas de cocina, de la gasolina y del diesel; por el fin de las importaciones de derivados del petróleo y contra el desmantelamiento de la empresa, que es estratégica para la nación, señaló la FUP en una nota aclaratoria difundida en su sitio web.

El documento subraya que el alza en el precio de los combustibles no puede ser tratada solo como una cuestión tributaria, porque es sobre todas las cosas resultado de un problema de gestión de la Petrobras, 'que viene siendo administrada para atender exclusivamente a los intereses del mercado'.

En ese sentido recuerda que desde octubre de 2016, y con el aval del gobierno de Michel Temer, el presidente de la estatal Pedro Parente adoptó una política de precios sujeta a los vaivenes del mercado internacional sin establecer cualquier mecanismo de protección al consumidor.

Precisa que desde julio del pasado año, cuando los reajustes en la refinerías pasaron a ser casi diarios, Petrobras alteró 230 veces los precios, como consecuencia de lo cual aumentó en más de un 50 por ciento el valor de la gasolina y en más del 60 por ciento el del gas licuado de petróleo (GLP) de uso doméstico.

El documento denuncia que ante la crisis desatada por el paro de los camioneros autónomos los medios monopólicos de prensa tratan de hacer creer a la ciudadanía que la disparada de los precios de los combustibles es solo una cuestión de impuestos y apañan la gestión entreguista y privatizadora de Parente.

Conocido a inicios de los años 2000, en el gobierno de Fernando Henrique Cardoso, como 'el ministro del apagón', Parente tendió de nuevo una trampa al pueblo al alinear los precios a los del mercado internacional y, además, subutilizar el parque de refino nacional para favorecer la importación de derivados por empresas privadas, subrayó.

En nota aparte la FUP dio a conocer también que como parte de los preparativos de la anunciada huelga el jueves último los petroleros realizaron una nueva jornada de movilizaciones en los Estados de Paraná, Pernambuco, Río de Janeiro, Sao Paulo y Bahía.

Una gran movilización está siendo preparada para el próximo 7 de junio, cuando el gobierno Temer pretende realizar una nueva subasta para continuar la entrega de las reservas del Pré-sal, y el día 12 la FUP y sus sindicatos volverán a reunirse para definir la fecha de inicio del paro.

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