Puerto Príncipe, 12 feb (PL) Ocho partidos políticos pidieron la renuncia de la actual administración, como único medio para enfrentar la crisis que vive el país, y las manifestaciones de descontento popular que hoy llegan a su sexto día consecutivo.

'Esta vez, el presidente Jovenel Moise y su equipo deben escuchar la voz del país, del pueblo y renunciar para permitir que el país encuentre la fórmula correcta para sentar las nuevas bases de la sociedad haitiana', aseguró un comunicado firmado por plataformas como Merger, Organización del Pueblo en Lucha, Verite, Movimiento Patriótico Popular Dessalines, Haitianos por Haití, Partido Fusión de los Social-Demócratas y Movimiento Cristiano por una Nueva Haití.

A esta postura radical, se suman unos cuatro senadores y 11 diputados de la oposición, para los cuales los líderes del Ejecutivo deben entregar el poder.

Para el expresidente del Senado, y acérrimo crítico del Gobierno, Youri Latortue, el jefe de Estado Jovenel Moise no gobierna, por lo que su dimisión 'no perturba nada', y es necesario remitirse a las disposiciones de la Constitución que prevén la sustitución de este por el primer ministro.

Sin embargo, otras posturas son más conciliadoras. Georges Sassine, presidente de la Asociación de Industrias de Haití considera que el mandatario no puede evitar tomar una decisión, y señaló posibles escenarios, teniendo en cuenta su postura como gerente de empresa.

Se puede buscar financiamiento para recapitalizar, cerrar o transferir la administración de la empresa a otra persona, pero ya no puede permanecer callado, dijo Sassine a medios de prensa, en alusión a la desaparición de los dos jefes de Gobierno de los medios de prensa.

La Cámara de Comercio, por su parte llamó a un diálogo transparente, donde estén sobre la mesa todos los temas, incluso la dimisión, en aras de mantener el orden constitucional del país, mientras su par de Estados Unidos en Haití (Amcham), pidió al Gobierno asumir sus responsabilidades hacia la nación cuyas reivindicaciones están justificadas, y tomar las medidas necesarias para frenar la aguda crisis económica, política y social.

'Es vital que el gobierno, el parlamento, la oposición, la sociedad civil y las asociaciones del sector privado acuerden unir sus esfuerzos para priorizar el interés común, la única forma viable de obtener propuestas de soluciones realistas y sostenibles para un fin inmediato de la crisis', subrayó Laurent Saint Cyr, presidente de la Amcham.

A finales de la semana pasada, el presidente haitiano renovó su disposición al diálogo y descartó la renuncia, al tiempo que señaló que todos los sectores deben trabajar juntos para lograr la estabilidad del país.

También decretó el estado de emergencia económica, aprobó resoluciones para disminuir el gasto estatal, y se reunió con importadores locales para reducir el precio de los productos básicos.

Sin embargo, estas disposiciones no han sido bien recibidas por los manifestantes, quienes además de las demandas habituales de mayor acceso a la salud y la educación, deploran la inseguridad, crisis en el suministro de combustible y electricidad, y exigen justicia en el caso de malversación de los fondos del programa Petrocaribe.