Puerto Príncipe, 23 abr (Prensa Latina) La Misión de Naciones Unidas para el Apoyo a la Justicia en Haití (Minjusth) valoró de positivo sus 18 meses de trabajo, mientras se prepara hoy para poner fin a este acompañamiento internacional.

La Minjusth que se creó en 2017, tras la salida de la misión para la estabilización del país que durante 13 años fue blanco de numerosas críticas, abandonará la nación caribeña en octubre de este año, luego de las elecciones legislativas previstas.

Su gestión se ha desarrollado en tres esferas: fortalecimiento del Estado de derecho, promoción de los derechos humanos y profesionalización de la Policía Nacional, según sus objetivos trazados.

De acuerdo con la Minjusth, desde su colaboración con las autoridades haitianas el país experimentó un aumento del 150 por ciento en el número de casos judiciales procesados, tan pronto como fueron recibidos por la Fiscalía de Puerto Príncipe.

Asimismo, la Oficina de Asistencia Jurídica se ocupó de dos mil 764 casos de presos en detención preventiva, lo que disminuyó la cantidad de estos archivos en el país.

Apuntan que la disminución es de alrededor del ocho por ciento en la capital de Haití, del 43 por ciento en los centros de detención de menores en conflictos con la ley y del 12 por ciento entre la población carcelaria femenina.

De igual manera, celebran el fortalecimiento de la Oficina de Protección de los Ciudadanos, con la apertura de dependencias en las ciudades de Jérémie y Saint-Marc y el nombramiento en septiembre de 2018 de un ministro delegado en Derechos Humanos.

La Misión también celebró sesiones de capacitación para los miembros de las organizaciones de la sociedad civil, a fin de fortalecer su capacidad para vigilar y denunciar las violaciones de los derechos humanos.

Y en el último año impulsaron unos 39 proyectos que benefician a más de 75 mil personas, de ellas 36 mil 900 mujeres.

También unos mil 587 jóvenes, 953 de ellos féminas, se insertaron en actividades generadoras de ingresos, asevera la Minjusth.

En cuanto al apoyo a la policía, las fuerzas del orden crecieron en un 19 por ciento hasta alcanzar los 14 mil 911 agentes, y el 95 por ciento de las operaciones se llevan a cabo sin el sostén del organismo internacional, aunque ayudaron en unos 140 operativos antipandillas.

A pesar de estos logros no pocas organizaciones nacionales y extranjeras, reclaman el cese de estas misiones en Haití, a las que acusan de contribuir a la degradación social y económica del país.

Con el cierre de la Minjusth, será la primera vez en 15 años que el organismo internacional no tendrá presencia en la nación caribeña en operaciones de mantenimiento de la paz, aunque continuarán las 19 agencias, fondos y programas.

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