Por Manuel Vólquez

El autor es periodista

Me alegra saber que las autoridades hayan decidido colocar de nuevo en agenda la situación de la provincia Barahona.

La idea de exonerar de cargos de casi cien dólares a las líneas aéreas y a los viajeros, de parte del consorcio Aeropuertos Dominicanos Siglo XXI (AERODOM), por la terminal de esa ciudad da un buen impulso a la aviación comercial.

El Aeropuerto María Montez lleva varios años de construido y no se le ha sacado provecho. Al contrario, se dispone la desmantelación de los costosísimos equipos de radar y otros accesorios, sin darle el uso de rigor, marcando así una soberbia estocada al turismo de la región.

Antes de desmantelar esa pista, ya habían retirado de su entorno los aviones y equipos bélicos pertenecientes a la brigada de la Fuerza Aérea Dominicana instalada durante décadas para proteger esa parte del territorio dominicano de cualquier ataque de corte subversivo. En ese espacio ahora existe una brigada del Ejército Nacional.

Lo del María Montez no tiene explicación. Con su desmantelamiento se ha quitado la oportunidad a miles de padres de familias a ganarse el sustento diario. También se ha obstaculizado el desarrollo de esa vena turística sureña, un paraíso del Caribe lleno de atractivos hermosos en todo el litoral, con sus bellas playas, ríos, montañas y reservas naturales.

Las veces que he escrito sobre el tema he dicho que existen sectores malignos empeñados en impedir el desarrollo de la región Sur. Ejemplos han habido de sobra. Los bloqueos para que no prospere el Sur brotan principalmente desde las distintas esferas, principalmente de los sectores que manejan proyectos turísticos en otras regiones del país, que no quieren perder a sus clientes tradicionales.

Tal como lo señalan los directivos de Aerodom, al incentivar la aviación comercial en esa zona es también desarrollar la provincia de Barahona y el turismo nacional motivado a que atraerá cientos de vuelos comerciales y privados, tanto locales como extranjeros.

Es preciso tomar en cuenta que la terminal aérea de Barahona está ubicada en un área geográfica favorable para la explotación de operaciones comerciales de importación y exportación de mercancías diversas.

Lanzada la idea del rescate, lo que procese ahora es reequipar el Aeropuerto María Montez, dinamizar sus áreas administrativas, establecer sistemas de vigilancia y seguridad extrema para impedir que la claque social, esas serpientes venenosas de larga data que lo quieren todo para ellos, vuelvan a impedir el desarrollo de la provincia.

El María Montez está diseñado para aviones rápidos y comerciales, de manera que asimismo valoramos el anuncio de la reinstalación del Comando Sur de la Fuerza Aérea Dominicana que opera junto a este aeropuerto. La seguridad de la zona estará garantizada con los militares que operarán allí.

Enhorabuena ha llegado la resucitación de la provincia Barahona. Sólo falta que la idea se ponga en práctica porque una segunda estocada sería deprimente para la población.