By SANDRA PALACIOS

Especial/El Nuevo Herald

Luego de tres años en tratamiento con quimioterapia para un linfoma avanzado, la actriz y modelo venezolana Sheyene Gerardi se ve mejor que nunca: su energía positiva y las ganas de seguir viviendo han sido sus armas más poderosas para superar el cáncer, y su cautivadora belleza es reflejo de que, con la actitud adecuada, es más fácil derrotarlo.

``Acabo de terminar tratamiento, estoy en proceso de exámenes, y me encuentro sin quimioterapia, solita, funcionando divinamente. Estoy tranquila y confiada y sé que todo esto tiene mucho que ver con mi estado de ánimo'', asegura Sheyene, quien hace tres años fue diagnosticada con un linfoma estadío cuatro, por el que los médicos le pronosticaban tan solo tres meses de vida.

Los linfomas son un conjunto de enfermedades cancerosas que se desarrollan en el sistema linfático, que incluyen los ganglios linfáticos, el timo, el bazo, las amígdalas, las adenoides, y la médula ósea, así como los canales que conectan los tejidos. El tipo que sufría Sheyene era uno difícil de clasificar, pues tan solo 80 casos de estos se han reportado en la internet.

Primero, atacó el sistema respiratorio, y lo que parecía ser una inofensiva gripe, llevó a la venezolana a incapacitarse por varias semanas, mientras se encontraba en la grabación de una telenovela en su país. La supuesta gripe no cesaba, la debilidad y un frío constante la llevaron a realizarse exámenes más especializados, lo que finalmente arrojó el terrible

diagnóstico.

``Tengo dos familiares que son médicos y ellos, al saber lo que tenía, me aconsejaron que buscara una segunda opinión. Fue ahí cuando decidí venir a Estados Unidos a internarme en el JFK Medical Center de West Palm Beach, en donde el Dr. Humberto Caldera confirmó el diagnóstico y me ordenó varios ciclos de quimioterapia''.

Cuando el tratamiento comenzó, el linfoma ya ocupaba el 75% del cuerpo de Sheyene, lo que significaba un pronóstico poco esperanzador; sin embargo, las ganas de seguir viviendo, una actitud ganadora, y el apoyo de sus amigos y familia, le permitieron a la actriz asumir la pelea contra el cáncer, y seguir adelante con los tratamientos que los especialistas le recomendaron.

Además, Gerardi tenía otro incentivo para seguir viviendo: huérfana de padre, desde antes de nacer, y con la reciente muerte de su madre en un trágico accidente, su mayor anhelo era que su familia no se extinguiera.

``Si yo me hubiera muerto en ese accidente, donde murió mi mamá y otros familiares, mi raza se habría acabado. A pesar de lo duro de mi enfermedad, no puedo permitir que mis genes se acaben, por eso debo seguir luchando'', asegura.

Así pasaron tres años de tratamiento. Cada vez que le ordenaban un ciclo de quimioterapia, o de cualquier otro procedimiento, la venezolana se concentraba, no en su enfermedad, sino más bien en un proyecto, que cumpliría una vez terminado el procedimiento. Fue así como sus amigos más cercanos se dedicaron a acompañarla a cumplir cada uno de sus sueños, los que planificaban mientras ella estaba en pleno proceso.

``Vi la película The Bucket List, con Morgan Freeman y Jack Nicholson, y decidí hacer una lista tal cual como la del protagonista, en la que citaba todas las cosas que quería hacer antes de morirme, y se la mostré a mis amigos. Varias veces, mientras estaba conectada a esa máquina de quimio, ellos me llamaban y me daban la noticia de que tenía boletos para ir a Mónaco a ver Fórmula 1 --uno de mis grandes deseos--, o que ya tenían todo listo para irnos al Carnaval de Río de Janeiro, en Brasil --otro sueño que cumplí. Cada día me siento mejor, entonces la lista cada vez se hace más larga'', agrega entre risas.

También, en medio del tratamiento, la actriz grabó dos películas, y se hizo varios estudios de fotografía, retomando su carrera de modelaje, en los que parecía una mujer 100% saludable. En estos, Gerardi quiso aparecer ante su público como la mujer sexy y talentosa que siempre ha sido, y no la persona enferma y débil en la que muchos pensarían se había convertido.

``Tengo muchos consejos para darle a los enfermos de cáncer: primero, siéntanse a gusto con su doctor y confíen en él; vivan su propia historia, y no se dejen amilanar por historias fatalistas que les cuenten; háganse un autoexamen espiritual, donde descubran qué los hace felices y qué no; no se estresen por cosas innecesarias; pídanle a sus amigos y familia que no se despidan, ni los lloren, ni los traten con lástima'', explica la venezolana, quien lleva varios meses limpia de cáncer en su organismo.

Actualmente, Sheyene se encuentra radicada en Miami, analizando varias propuestas como animadora de televisión, y para grabar varias películas. También está evaluando la posibilidad de producir algunos programas.

``Quiero estar ocupada todo el tiempo y seguir mi vida feliz. Todos deberíamos tomar esa decisión antes de que algo trágico ocurra'', concluye. ?

sandrapalaciosg@yahoo.com

Read more: http://www.elnuevoherald.com/2010/11/02/830174/sheyene-gerardi-el-poder-de-la.html#ixzz14BX0bODW