LA PAZ, 3 mar (Xinhua) -- El presidente boliviano Evo Morales acusó hoy a los sucesivos gobiernos de Estados Unidos de usar la cooperación en el combate al narcotráfico para imponer un control político en América Latina y otras naciones del mundo.

"Lamentablemente, desde Estados Unidos, en los distintos gobiernos, el narcotráfico lo utilizan como un instrumento de control político en Latinoamérica y el mundo", dijo Morales.

Añadió en un acto con generales y almirantes de las Fuerzas Armadas Bolivianas que ese control político allana el camino a Estados Unidos "para saquear los recursos naturales" de los países.

Las declaraciones del presidente boliviano se registraron luego de la difusión de un informe anual del Departamento de Estado de Estados Unidos sobre la lucha antidrogas, en el que el gobierno de Washington censuró una vez más los resultados del combate a las drogas de Bolivia y Venezuela.

Según el informe, Bolivia y Venezuela "han fracasado manifiestamente en cumplir los compromisos internacionales de control de narcóticos".

Morales puso en claro que no permitirá que fuerzas extranjeras armadas se instalen en Bolivia para imponer políticas de saqueo.

El mandatario también aludió el reciente arresto en Estados Unidos del ex jefe boliviano en la lucha antidrogas, René Sanabria, acusado de narcotráfico.

Morales aseveró que este tipo de situaciones, que involucran a policías y ex autoridades en las drogas, son utilizadas como un argumento para implicar al gobierno en hechos ilícitos.

"Quiero decirle al pueblo boliviano que caiga quien caiga en el narcotráfico, sea civil, militar, policial, dirigente del MAS (su partido Movimiento al Socialismo), autoridades, dirigente sindical, ministro, tiene que ser juzgado en la justicia", expuso.

Criticó, además, que la oposición política utilice estos casos para demandar el regreso a Bolivia de agencias estadunidenses como la Dirección de Control de Drogas (DEA, por siglas en inglés).

Morales rechazó esos llamados, que consideró contrarios a la dignidad y la soberanía de los bolivianos.

Recordó que cuando la DEA operaba en Bolivia, militares estadunidenses de bajo rango impartían órdenes a militares y policías bolivianos de grado superior.

En su discurso, Morales hizo ver que ex agentes de la Central de Inteligencia Americana (CIA) y la DEA han documentado en libros el uso que hace el gobierno de Estados Unidos de la lucha antidroga para someter a los países políticamente mediante golpes de Estado y otros métodos.

Citó "La Guerra Falsa", un libro escrito por el ex agente de la DEA, Michael Levine, según el cual mientras los agentes luchaban contra los peces gordos del narcotráfico, los jefes recibían fondos millonarios del Congreso estadunidense.

El libro, según Morales, evidencia cómo la CIA y la DEA protegían a los mayores narcotraficantes del mundo.

El mandatario llamó a dignificar la lucha contra las drogas y consideró que sería mejor diseñar políticas para nacionalizar o regionalizar este combate a fin de impedir las imposiciones de Washington.