Rector UASD destaca honestidad, disciplina y trabajo de Miguel Cocco

Roberto Reina

Santo Domingo.-El rector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo afirmó  que  Miguel Cocco Guerrero es el modelo de una generación que, en la República Dominicana, señala el camino en base al respeto, la ética, la honestidad, la disciplina y el trabajo.

Roberto Reyna dijo que  el director general de Aduanas es el referente moral, del valor y la entrega desinteresada en un país en donde la corrupción es la causante de la aguda pobreza y el atraso social en que vivimos.

Añadió  que en Cocco Guerrero la universidad estatal  reconoce el valor de la entrega y el servicio público a una persona que se caracteriza por su sencillez y su humildad.

Reyna externó su apreciación al pronunciar el discurso central del acto en donde la UASD, mediante resolución del Consejo Universitario, invistió como profesor honorario al Director General de Aduanas.

Significó que los universitarios ven en el homenajeado a un hombre con sentido patriótico, apegado a una vida ejemplar en todas sus manifestaciones.

Aseguró que el funcionario aduanal siempre ha sido un líder en cada uno de sus desempeños públicos y que nunca ha hecho alarde de ser el jefe.

Durante un acto celebrado en la Biblioteca Pedro Mir, las autoridades de la academia rindieron honores a quien fue un destacado profesor de esa institución y un gran planificador revolucionario en pasadas décadas.

El auditorio Manuel del Cabral de la biblioteca universitaria fue el escenario para la investidura de Cocco Guerrero y en donde se dieron cita, además de las máximas autoridades de la UASD, representantes del amplio abanico político y social de la República Dominicana.

Asimismo, concurrieron el mayor general José Aníbal Sanz Jiminián, director de Autoridad Portuaria;  Juan Hernández Batista, director general de Impuestos Internos; Gladys Gutiérrez, asesora del Poder Ejecutivo,  Leonardo Matos Berrido, secretario de Estado y administrador del Banco Nacional de la Vivienda, y  Luis Sánchez, subdirector general de Aduanas.

Igualmente, Francisco Antonio Santos, fundador de la Central General de Trabajadores (CGT);  Federico Lalane José, ex vicerrector Administrativo de la UASD y ex Contralor General de la República, y el ex senador por la provincia Valverde,  Yayo Matías.

También estuvieron el luchador revolucionario Fidelio Despradel, José Villa, Monchy Valerio, Leonardo Mercedes, José –El Gordo- Oviedo Landestoy, Gabriel Fortuna y el periodista Leo Corporán, editor deportivo de El Nacional.

La mesa principal fue encabezada por  Reyna y los ex rectores Guarocuya Batista del Villar, Miguel Rosado y José Ravelo Astacio. Junto a ellos estuvieron los vicerrectores Franklin García Fermín, Clara Benedicto, Editrudis Beltrán y  Francisco Peña, Secretario General.

La maestra Emma Polanco, decana de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales, fue la encargada de hacer la introducción y leer la semblanza del homenajeado.

Al dar las gracias, Cocco hizo hincapié en resaltar su firme compromiso con los desposeídos y la rectitud que deben caracterizar al ser humano.

Mostró su inquebrantable voluntad de seguir viviendo como ha vivido y seguir creyendo en lo que ha creído.

Aseveró que el extinto profesor Juan Bosch y el caído líder revolucionario Amaurys Germán Aristy fueron los que más incidieron para que él desarrollara su vida a favor de las causas nobles del pueblo dominicano.

Comentó que se encuentra accidentalmente en la política para hacer algo por las ideas que debe defender  y hacer algo por su país y que no le importa lo que piensen determinadas gentes.

Cocco hizo una anécdota de un reciente homenaje que le rindiera la embajada de los Estados Unidos y las cosas que se presentaron alrededor de esa actividad.

Con el aplauso de los presentes, también se refirió a los métodos de lucha llevado a cabo en la Universidad Autónoma de Santo Domingo por los sectores revolucionarios y que –según él- los apartan de la población.

Cuando Cocco concluyó su exposición de agradecimiento por el homenaje, el rector Reyna puso en sus dedos el anillo que lo acredita como profesor honorario de la más vieja institución de altos estudios en América.