Por Manuel Hernández Villeta

No hay relevos a la vista. Los partidos políticos dominicanos han secuestrado las ideas de la juventud. No permiten que surja sangre nueva. Todo se mueve en el círculo de ideas confusas que perimieron. Hace falta hoy un cambio generacional y de acción.

Se han castrado las ideas nuevas, y se han congelado los métodos arcaicos, trasplantados en cuerpos nuevos. No es el músculo juvenil lo que importa, sino las ideas. Los jóvenes que van surgiendo en la actividad partidista están obnubilados por lo viejo.

Un relevo generacional solo de nombre, sin aportar el cambio de pensamiento, es encerrar el libre desarrollo de las ideas, y convertir a los partidos en asilos de ancianos, que quieren alargar por tiempo indefinido su hora de gloria.

A la fuerza se va a dar el relevo físico generacional. Los jóvenes van ocupando su espacio, los viejos con sus achaques tienen que retirarse, pero eso es todo. Los jóvenes no tienen ni la iniciativa ni la fuerza para hacer cambios metodológicos. Prefieren estar en aguas tranquilas, siguiendo las directrices de sus padrinos.

Hay dos cuotas que no respaldo. La de la juventud y la de la mujer. Cuando la juventud busca cuota, es para acomodarse, para ir en el bastón de uno de los dirigentes históricos, es para conseguir su posicionamiento, pero sin mirar más allá. Joven de años biológicos, pero viejo en pensamiento e ideas.

Los jóvenes tienen que ganarse su espacio en lucha abierta contra lo obsoleto. Levantar la bandera de cambios a estructuras carcomidas. Pero esa lucha no se gana con cuota, sino con agallas, con pantalones, con sabiduría. La cuota a la juventud, es una forma de poner grilletes a los que deben hacer los cambios, pero se conforman con un espacio seguro por sus años.

Tampoco favorezco la cuota de la mujer. El mundo ha sido revolucionado por mujeres que han luchado codo a codo con los hombres. No han pedido ventaja, ni han cedido su espacio. Por ser mujer no deben tener una cuota. La mujer tiene que ser revolucionaria, emprendedora, alcanzar el lugar que le pertenece con sabiduría.

La cuota es un regalo, las posiciones conseguidas en base al trabajo, es un galardón obligatorio. En la política dominicana hay ahora mismo mujeres valiosas, y ninguna de ellas consiguió sus posiciones por cuotas, sino por fajarse a trabajar.

Lo que deben tener los partidos es democratización interna. Todos con la misma oportunidad. Los pobres, los campesinos, los obreros, las mujeres, los jóvenes. Las cuotas son para llenar casillas, para estar condicionados a la línea de los líderes, para ser levantadores o levantadoras de manos, pero no más de ahí.

La tarea inmediata es que se dé la democratización y el cambio en los partidos políticos. Nuevas ideas para este siglo 21. Los grandes caudillos del siglo 20 pertenecen a la historia. Ahora hay que comenzar a trabajar para crear los nuevos liderazgos. Será una lucha muy a largo plazo, porque nadie luce interesado en crear nuevas ideas, para un cambio programático y generacional.

Los cambios se pueden retardar por una eternidad. Biológicamente cada día se está más viejo, se cultiva experiencia, pero las ideas se pueden petrificar y ser congelados por generaciones. Eso pasa con el liderazgo político nacional. Tiene que surgir una nueva conciencia, nuevas fuerzas, nuevos pensamientos, para sepultar a la obsolescencia que tanto estanca la marcha dominicana hacia el desarrollo. ¡Ay!, se me acabó la tinta.