Por Narciso Isa Conde

No tengo nada en contra de una Justicia Independiente para enfrentar corrupción e impunidad, incluso lucho porque sea independiente, honesta, veraz y autónoma de partidos, movimientos corporativos y poder empresarial. !Libre de preferencias políticas y oro corruptor!

El dilema es otro, lo que discuto es si ese objetivo es alcanzable "ahora", antes del 2020, mediante una "reforma constitucional", con este Presidente y estos Congreso, Consejo de la Magistratura, Tribunal Constitucional y Cámara de Cuentas.

Esa propuesta -formulada de esa manera y en forma machacona para que el movimiento Marcha Verde se apropie de ella y se concentre en ese objetivo- se me parece mucho a la fantasía de Pilarín.

Con buena intención -o con una dosis de "cocorícamo"- los que así piensan, proponen y actúan, no quieren entender lo que acontece en el Poder Constituido impuesto a este hermoso y atropellado país.

Aquí, la misma partidocracia corrupta y corruptora que controla el Ministerio Público y el Poder Judicial, es la que está entronizada en el Poder Ejecutivo, Legislativo, Consejo de la Magistratura, órganos fiscalizadores, cuerpos de investigación y persecución. Es una dictadura disfrazada.

Esa partidocracia y sus socios empresariales y militares en múltiples suciedades y delitos, conforman el Estado vigente. Son el poder constituido, donde la delincuencia se ejerce al más alto nivel del poder político-estatal, mientras el sistema judicial se controla desde su cúpula.

Es impensable entonces, que sin dejas de ser ese Estado delincuente, los jefes y beneficiarios de la corrupción y del sistema de impunidad que los protege... sin ser destituido de sus funciones y quebrada esta institucionalidad, con todo el poder que detentan a nivel de Gobierno Central, Cámaras Legislativas, corporaciones, medios de comunicación... ellos acepten reformar el sistema judicial para que prime su independencia, honestidad y profesionalismo; y luego, además, hacer elecciones limpias

Eso sería equivalente a desmontar el blindaje, afilar cuchillo contra sus gargantas, poner en riesgo su fortuna, su poder y su libertad. Igual a suicidarse. Y las mafias no se suicidan, menos de esa manera; más bien procuran reelegirse y perpetuarse a cualquier costo.

Las fantasías frustran. La justicia independiente y honesta se logra de otra manera: primero hay que producir el cambio político, la quiebra y desplazamiento del Poder Constituido con el proceso destituyente del monarca-Presidente, el Gobierno de turno e instituciones bajo su control... Y eso solo se alcanza inhabilitándolos con la desobediencia y movilización ascendente del pueblo verde y se sintetiza en un proceso constituyente. (19-08-2018, Santo Domingo, RD.)

RECHACEMOS LAS

PRETENSIONES DE FALCONDO.

Ante el anuncio del vicepresidente de FALCONDO, Edwin Deveaux, de que "la vida útil de la mina de ferroníquel es de seis a siete años, pero se podría incrementar a 20 años SI SE PERMITE LA EXPLOTACIÓN DE LOMA MIRANDA", publicado en las páginas 1-A y 1-D del periódico Hoy de fecha 15 de agosto de 2018, el Gobierno dominicano debe proceder de inmediato a la cuantificación económica del pasivo ambiental de Falconbridge Dominicana; la verificación del estado de los fondos del Plan de Cierre, de los depósitos de los recursos para cubrir las pensiones y compromisos establecidos en las leyes de Seguridad Social; el pago de compromisos pendientes con el Estado dominicano, los ayuntamientos locales y dar seguimiento judicial al sometimiento por fraude eléctrico.

Las funciones económicas, biológicas, hidrológicas, paisajísticas y climáticas de Loma Miranda determinan de manera redundante e inequívoca los méritos para convertir esta zona en área protegida.

La nación dominicana no puede poner en riesgo su soberanía alimentaria. Arruinar Loma Miranda con la minería, a cambio de una bonanza económica efímera, significa abrir las puertas para la destrucción de la Cordillera Central, la Madre de las Aguas de esta media isla y aún más, poner en riesgo la base de sustentación del porvenir de las nuevas generaciones de dominicanos.

Ninguna acción o medida oficial debe poner en riesgo los recursos naturales y la biodiversidad en que se sustenta la supervivencia de sus ciudadanos. En un espacio insular como el de la República Dominicana, es imperativo preservar las fuentes de agua, los bosques que las sustentan y las zonas cordilleranas donde se originan.

Son demasiadas riquezas las que se arruinarían con la explotación minera de Loma Miranda, cuyos aportes económicos jamás podrían compensar los impactos sobre el ambiente, la economía y sobre la salud de la población.

Sería un acto de irresponsabilidad de cara al futuro entregar este bien mayor de la naturaleza a las actividades mineras para endosar a las generaciones por venir el peso y el desastre de un pasivo ambiental que jamás podrá solventarse.

El ordenamiento del territorio, incluyendo la declaración de áreas protegidas, es una prerrogativa soberana del Estado establecida en la Constitución. Es, además, una obligación de los poderes públicos garantizar la continuidad de los servicios ambientales que soportan la vida y las actividades económicas de la población.

Ningún proyecto o solicitud, ninguna concesión minera obliga al país a violar sus leyes ambientales y su constitución.

Ningún proyecto está autorizado a realizarse si no cumple con los requisitos nacionales y constituye una presión inaceptable la reiterada pretensión para que sea aprobado, más aún cuando todas las evaluaciones, incluyendo las del PNUD, han revelado deficiencias en los estudios y planes de manejo ambientales, a la vez que coinciden en la gravedad de los impactos esperados.

Las declaraciones del vicepresidente de FALCONDO constituyen una provocación a la sociedad dominicana que se ha expresado a través de infinidad vías: movilizaciones, vigilias, campamentos, reuniones, talleres, conciertos, actos religiosos, documentos y una amplia y creativa variedad de mecanismos.

Loma Miranda fue declarada Parque Nacional por la sociedad movilizada que está dispuesta a defender el agua, la vida, la biodiversidad a cualquier precio.

Rechacemos con todas nuestras energías está nueva provocación de FALCONDO y sus mamporreros locales. Reiteremos nuestro compromiso y vocación de lucha.

Para que siempre haya patria...

¡MIRANDA NO SE NEGOCIA!

Luis Carvajal.