EL TIRO RAPIDO

No podía resultar más sugestivo el lema de "Un Pacto por la Vida" escogido para identificar el operativo de prevención y seguridad que está montando el Comité de Operaciones de Emergencia con vistas al mini feriado de la Semana Santa. El mismo se extenderá desde el mediodía del jueves hasta la seis de la tarde del domingo, con el ya clásico carreteo dirigido por las autoridades para propiciar el retorno organizado de las decenas de miles de vehículos que se desplazan hacia los centros de recreación.

Cada uno de los tres operativos que anualmente se llevan a cabo con motivo de las festividades de la Semana Mayor, la Navidad y el Nuevo Año representa una costosa y compleja logística de recursos humanos, materiales y técnicos.

Para esta ocasión el operativo que se está organizando contará con 45 mil 521 voluntarios y colaboradores; 162 ambulancias; 17 embarcaciones;3 helicópteros; 6 hospitales móviles; 13 dispositivos de protección y asistencia vial; 3,101 puestos de socorro; 53 grúas; 3 talleres móviles; 9 unidades de respuesta inmediata y 9 centros de mandos regionales.

Será preciso además mantener personal policial y de salvamento en las numerosas playas que reciben cientos de miles de vacacionistas, a fin de preservar el orden y prestar auxilio a bañistas en caso de peligro. Y de igual modo en los más de doscientos balnearios que han sido clausurados para velar porque se cumpla la prohibición de usarlos debido al riesgo que conlleva para no sea violada como ha ocurrido en alguna ocasión anterior, con trágicas consecuencias.

Siempre al final de cada feriado, se rinde cuenta de la cantidad y diversidad de accidentes, el número de víctimas fatales y lesionados y las causas que lo provocaron. El número de los primeros puede aumentar en días posteriores cuando fallecen debido a la gravedad de las heridas que sufren. De los que sobreviven no pocos deben pasar por un prolongado período de hospitalización, y los menos afortunados arrastrar como secuela distintos grados de discapacidad.

No se ofrecen datos, sin embargo, del costo que representa el montaje del operativo, ni posteriormente del gasto médico que conllevan las atenciones a los lesionados ni del internamiento y el proceso de recuperación.

Obviamente que la pérdida de vidas humanas por su carácter irreversible y la secuela del daño emocional que origina en el seno de las familias afectadas y el impacto social que provoca constituye el dato de mayor relevancia. No excluye, sin embargo, el hecho de que contabilice y de a conocer el costo material, en tanto se trata de recursos de carácter público.

Por lo demás, solo queda reiterar por nueva vez la exhortación a los vacacionistas para que disfruten del feriado sin incurrir en excesos, que en pocos casos afectan la salud y llegan a comprometer la vida misma. A los padres, que cobren cabal conciencia de velar por la protección de sus hijos menores, y en modo alguno incurrir en la falta moral y delito penal de facilitarles ni permitirles la ingesta de bebidas alcohólicas. A todos los vacacionistas que se comporten de manera racional. Y a los choferes, y en particular a los motoristas, insistirles una vez más conducir con prudencia y respeto a las normas del tránsito para evitar accidentes tan a menudo fatales.

Que "Un Pacto por la Vida", más que un simple lema, se convierta en compromiso y norma de conducta, recordando que es una sola, carece de repuesto y cuando la perdemos lo es de manera inexorable e irrecuperable.