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¡Ha nacido un nuevo contexto político!

Franklin Almeyda Rancier

Absolutamente todos los partidos de oposición muestran su disposición a que este próximo domingo se celebren las elecciones municipales; es que se tiene el convencimiento de que es la forma legal y pacífica de sacar del poder al partido oficial.

Saldrá una mayoría de sus alcaldes de los 158 municipios y de los directores de los 235 distritos municipales. Se verá desplomarse un número significativo de los que son de esa organización.

Igualmente, se comprobará que la votación general del partido oficial y sus aliados será significativamente inferior a la votación general de los partidos de oposición, los cuales comparten alianzas, indistintamente, en todas las localidades.

El PLD, como edificio otrora imponente, mostrará su derrumbe perdiendo decenas de pisos, los cuales fueron construidos y levantados con mucho trabajo y sudor de su membresía; horas de esfuerzos concentrados, de sistemáticos estudios de la historia y procesos del país, con un periódico en una mano y un jarrito en la otra.

Un grupo reducido de dirigentes, algunos advenedizos, contravinieron una regla de oro formulada por el líder fundador de esa organización, que dejaba claro de que desde una posición política o del Estado no se hace negocios ni competencia empresarial. Al contrariar esa regla de oro desnaturalizaron la organización y dislocaron el Estado.

Esa cúpula saldrá del Palacio Nacional con la afrenta de ser responsable de una carga tan pesada como el deterioro institucional del Estado, la descomposición de valores y normas legales y morales y tener el estigma de haber gobernado bajo la creencia de que "desde el poder todo se puede y de que es para usarse".

No esperaban que una parte de sus propios compañeros, los que retenían los valores e ideales boschistas, iban a enfrentarlos internamente y luego salir para unificar a la oposición. No creyeron que los encabezaría el Dr. Leonel Fernández, por conocer su prudencia y enorme capacidad de tolerancia e inteligencia emocional.

Se equivocaron, por lo que tienen de frente a una figura de gran experiencia política, conocedor de su rol histórico y de Estado; dispuesto a no perder sus objetivos centrados en los antecedentes históricos, el mandato constitucional y las necesidades de un pueblo que se le ha puesto detrás para acompañarlo en una causa claramente demarcada.

Este contexto, propio de un momento histórico, ha servido para que la juventud dominicana encuentre una razón válida de participación. Se han lanzado con el arrojo eterno que, a lo largo de la historia, muestran los jóvenes cuando de causas se trata. No solo son arrojados, sino también centrados en sus propósitos.

Lo que se debe destacar, además de esos valores recreados, está la realidad de que la población dominicana es predominantemente joven. El 40.3% de la población electoral es de 18 a 35 años; si agregamos 4 años más y los llevamos a 40 años, habría que sumarle 9.9%, haciendo un total del 50.2% de la población con derecho a elegir y ser elegidos.

Lo extraordinario es que esos jóvenes se han decidido a participar, dirigidos entre ellos por expresiones de ambos sexos con una evidente formación académica y haciendo suyos, sin fisuras, el discurso de la causa sustentada por el Dr. Leonel Fernández.

Estamos en un renacer de la Patria, un nuevo contexto político e histórico.