Santo Domingo, RD, 13 de Abril.-Pese a que Nicolás Maduro se impondrá este domingo en las elecciones presidenciales de Venezuela con cinco o seis puntos porcentuales por encima del candidato opositor Henrique Capriles, el chavismo no tiene posibilidad de sobrevivir como doctrina, estimó Rafael Céspedes, un mercadologo dominicano que por varios años fue asesor político del fenecido Hugo Chávez.

"Yo no le veo ninguna posibilidad, eso puede durar un tiempo porque esta la fase afectiva, sentimental y emotiva, pero yo no veo a Maduro, que es una figura circunstancial, yo no veo tampoco a ningún dirigente de los que se podría catalogar en estos momentos dentro del chavismo en capacidad de mantener eso como doctrina", dijo Céspedes, cercano consejero de Chávez desde 1998 hasta su muerte.

Otro riesgo que el experto en marketing político observa es que dada la situación actual de Venezuela, los países que hoy en día son receptores de los programas de solidaridad que puso en vigencia Chávez "deberían ir poniendo su barba en remojo porque eso va a llevar obligatoriamente, si no a una eliminación, por lo menos a una modificación de eso que se llama Petrocaribe".

Céspedes enjuicia críticamente el discurso de Maduro, calificándolo "sin sustancia, ausente y sin propuestas concretas". "Su campaña no es ni siquiera a favor de él (de maduro), es a favor de la memoria del difunto presidente, y está basada desde el punto de vista comunicacional en eso, sin soluciones a problemas muy concretos", algo muy parecido, según estima, a lo que ocurre también con Capriles.

"Esa es la razón por la que te digo que el chavismo tiene el tiempo contado, porque no observamos entre los dirigentes del PCUV quién pudiera ser el guía", dijo Céspedes, entrevistado en Propuesta de la Noche por Digital 15, un espacio conducido por los periodistas Manuel Jiménez y Ángel Barriuso.

Céspedes, que reside en Venezuela y que trabaja como asesor en campañas electorales en otros países de la región, insistió en la entrevista en que para un futuro nuevo gobierno, le será difícil mantener todos los programas de ayudas que el fenecido Chávez a través del ALBA, pero concretamente, el Acuerdo de Petrocaribe.

"Es que Venezuela tendrá que elegir entre su pueblo o el pueblo dominicano para ponernos de ejemplo. Yo creo que no le será tan difícil establecer a quién van a elegir si Venezuela acaba de pasar por un proceso de devaluación de un 46 por ciento. Mañana tendrá que decidir si los alrededor de 2,800 a 3,000 millones de dólares que le debe República Dominicana qué va a hacer con ellos?, se preguntó Céspedes.

¿Qué va hacer, se los van a regalar si ellos necesitan 500 veces esa suma? Entonces, es obvio que tienen que apelar a esas cosas", expresó Céspedes, quien llamo la atención sobre el hecho de que los líderes de los países beneficiarios de esa ayuda "no aparentan estar pensando en esa posibilidad".

Como parte del Acuerdo de Petrocaribe, República Dominicana recibe bajo financiamiento unos 50 mil barriles diarios de petróleo desde Venezuela, país que igualmente es socio del gobierno dominicano en la Refinería Dominicana de Petróleo.

Reconoció, sin embargo, que los escenarios que se presentan en Venezuela son diferentes, pues en el eventual y remoto caso de que gane Capriles el 20 de mayo estaría desapareciendo Petrocaribe, pero con Maduro la decisión estaría un poco más lejos, pero inevitable.

Sus días con Chavez

Para Céspedes, Chávez fue un gran líder, un hombre de condiciones humanas "extraordinarias" que supo aprovechar el nicho dejado con la desaparición de los dos grandes partidos tradicionales en Venezuela, Adeco y Copey, hasta convertirse en la voz, en el representante de los desposeídos en ese país suramericano.

"Era un tipo carismático al máximo, era difícil interactuar con Hugo Chávez y en pocos minutos no manejar una relación de afecto, con esa apariencia de que teníamos 20 años tratándonos, porque él era fácil de manejar y en las relaciones humanas fue extraordinario", comentó el experto dominicano.

Otra condición que exalta en Chávez fue su "extraordinaria capacidad de trabajo. Era incansable, no había capacidad de cansarlo, pero además fue un líder que se la jugaba, tenía arrojo".

Cuando se le pregunto sí podía establecer diferencias entre Maduro y Chávez, respondió: "No hay diferencias entre Maduro y Chávez, simplemente los catálogo de incomparables. Atreverme yo hacer una comparación entre éstas dos personas, pienso que sería un gran desacierto".(HG).