La Catedral San Pedro Apóstol.

La iniciativa congresual fue aprobada tomando en cuenta el crecimiento económico que estaba tomando la economía en la zona, luego que empresarios dominicanos y cubanos instalaron nuevos ingenios azucareros, así como una petición de un grupo de ciudadanos.

Por Héctor Tineo Nolasco

Diariodominicano.com

SANTO DOMINGO, el 23 de junio de 1882, el Congreso de la República elevó a la categoría de Común al puesto marítimo de San Pedro de Macorís.

La iniciativa congresual fue aprobada tomando en cuenta el crecimiento económico que estaba tomando la economía en la zona, luego que empresarios dominicanos y cubanos instalaron nuevos ingenios azucareros, así como una petición de un grupo de ciudadanos.

El viejo puerto de Macorís

En un documento sometido el 7 de marzo de 1882, a la consideración del Gobierno, a través del ministerio de Interior y Policía, los petromacorisanos pidieron que la comunidad fuera declarada Distrito Marítimo, con las franquicias y con la organización administrativa que su nueva forma haga necesario establecer.

Expresaron que San Pedro de Macorís es una comunidad más favorecida que Barahona, industrial y topográficamente. El documento está en el Archivo de la Nación.

Cuando el Congreso Nacional aprobó la disposición en virtud de la cual elevó a San Pedro de Macorís a la categoría de común, se encontraba en la Presidencia de la República, el general Ulises Heureaux.

El nacimiento de San Pedro de Macorís se remonta al año 1822, cuando los haitianos ocuparon el territorio de República Dominicana. Una versión histórica da cuenta de que grupos de ciudadanos huyeron hacia la región oriental y levantaron un caserío en lo que es hoy San Pedro de Macorís.

Entre los fundadores se encontraban los señores Valentín Rodríguez, Vicente Ordóñez, Juan Eusebio Leoncio, Luis Valera, José Bernardino, Simón Ogé e Higinio Rodríguez.

En el año 1846, San Pedro de Macorís, fue declarado puesto militar y era una sección de Hato Mayor.

El nombre de San Pedro de Macorís, aparece publicado por primera vez en la Gaceta Oficial del 9 de agosto de 1858.

En el año 1861, fue declarada Comandancia de Armas y colocada bajo la jurisdicción del Gobierno político y militar de El Seibo.

Cuando fue proclamada la Restauración de la República, el 16 de agosto de 1863, San Pedro de Macorís, fue de las primeras poblaciones que se declaró restaurada.

En el año 1865, en virtud de un decreto del Presidente José María Cabral, San Pedro de Macorís fue elevada a la categoría de Común, y el 9 de mayo de 1867, su puerto fue declarado internacional.

El desarrollo de San Pedro de Macorís está íntimamente vinculado a la expansión de la industria azucarera. Desde "la Guerra de los 10 Años", la primera guerra de independencia de Cuba (1868-1878), vinieron cubanos a fundar ingenios en República Dominicana, así como puertorriqueños, estadounidenses y más tarde el italiano Juan Bautista Vicini.

En el año 1876, el cubano Juan Amechazurra fundó el ingenio Angelina, con lo que comenzó el auge de la industria azucarera en la zona.

Luego se instalaron los ingenios Puerto Rico, de Juan Serrallés; Porvenir, de Santiago Mellor; Cristóbal Colón, de la razón social de Castro y Mola; Quisqueya, de Juan Fernández de Castro; Santa Fe, de Salvador Ros; y Consuelo, de Guillermo L. Bass.

La industria azucarera convirtió a San Pedro de Macorís, en el principal centro económico y cultural del país. Se editaban en la ciudad decenas de periódicos y revistas que servían de medios de comunicación para publicar las creaciones de los intelectuales de la época.

Por ejemplo, en las revistas S P M y Recta, aparecen trabajos de 1921 de Joaquín Balaguer y de 1936 del profesor Juan Bosch.

En realidad, San Pedro de Macorís fue elevada a la categoría de Común, el 23 de junio de 1882. Desde principios del siglo XX constituía el meridiano cultural de República Dominicana.

En un estudio sobre la "Evolución y Desarrollo de la prensa Escrita en San Pedro de Macorís", los periodistas Héctor Tineo Nolasco y Manuel Díaz Aponte, sostienen la idea de que en República Dominicana no hay otra población de provincia que haya tenido la vida periodística de San Pedro de Macorís.

La situación cambió cuando la dictadura de Trujillo inició a partir de 1930, la concentración de las principales decisiones económicas en Santo Domingo.