POR TEÓFILO LAPPOT ROBLES

Municipio Villa González

El hoy municipio Villa González no siempre tuvo ese nombre. En sus primeros años de existencia se le conocía como Las Lagunas. Algunos preferían llamarle Quinigua, topónimo que aún se mantiene en la zona.

Las principales fuentes de agua lótica de Villa González son los ríos Yaque del Norte, Alonsico, Las Lavas, Quinigua y varios arroyos, entre ellos el Arrenquillo.

Cuando el Yaque del Norte pasa por la parte sur del territorio de Villa González ya tiene un largo tramo que dejó de ser un río de montaña, tomando todo su imperio la opinión del mago de la media voz Juan Lockward, que lo definió como "Yaque Dormilón."

Del río Quinigua escribió Temístocles Ravelo, en su Diccionario Geográfico, lo siguiente: "Río que desciende de la loma de Palo Alto; recibe por la derecha varios arroyos para desaguar entre Vanegas y Quinigua, margen derecha del Yaque del Norte."1

En el pasado el hoy municipio Villa González también tenía palmeras, como se comprueba en varios relatos de viajeros. De hecho, aunque es un territorio donde el econosistema está en proceso de transición, todavía se observan en sus contornos algunos ejemplares salteados de esa planta de la familia arecáceas, especialmente en áreas de matorrales.

Un fenómeno geológico de Villa González que merece resaltarse es que mientras en su parte baja -localizada en el centro y el sur municipal-la cubierta vegetal tiene un considerable grosor, al ascender hacia su lateral norte los expertos han descubierto una masa subterránea formada por estructuras pétreas de componentes diversos.

Desde los tiempos de la llamada España Boba existían bohíos dentro de lo que hoy es Villa González, pero lo cierto es que comenzó a dársele forma como aldea cuando se inauguró el Ferrocarril Central Dominicano, el 16 de agosto de 1897, vale decir a finales del siglo XIX, en el último tramo del régimen del dictador Ulises Heureaux.

En la referida ocasión el tremendo Lilís estuvo de visita allí, con su conocida sonrisa de cortesía congelada, donde fue recibido con las clásicas fanfarrias que tanto le gustaban, tal vez para emular la parafernalia del "ancien régime" de Luis XVI, que existía en Francia antes del advenimiento de la Revolución Francesa.

Se atribuye al señor Manuel de Jesús González Estévez ser el principal artífice de la primera andadura con carácter urbano de ese pueblo. En el 1915 lo que hasta entonces era conocido como Las Lagunas pasó a llamarse Villa González, en condición de Sección.

La hasta entonces Sección Villa González fue elevada a Distrito Municipal, mediante la Ley número 4882, promulgada el 27 de marzo del año 1958, la cual en su artículo 9, párrafo II dispuso que: "El Distrito Municipal de Villa González estará constituído por la Villa del mismo nombre, que es la cabecera, y las Secciones de Palmarejo, Palmar Abajo, La Cumbre, Las Lavas, El Limón, Los Mates del Palmar, Macorís del Limón y Quinigua."2

Adquirió su actual condición de municipio de la provincia Santiago a través de la Ley 22, publicada en la Gaceta Oficial No.9818, del 15 de octubre del 1991.

El Congreso Nacional ponderó que Villa González presentaba en el año 1991 un desarrollo en los órdenes económico, social y cultural, detallando las instituciones públicas que allí operaban y que a dicha fecha tenía como parte de su geografía cinco Secciones y 34 parajes.

El artículo1 de la referida ley establece que pertenecen a Villa González los lugares denominados El Limón y Palmar Arriba ( que luego fueron elevados a distritos municipales) así como también Macorís del Limón, Juan Domínguez, Las Lavas, Palmar Abajo, Los Jobos, Banegas, Quinigua, La Breña, Higo de Agua, Palmarejos, Los Mata Puercos, Pérez de los Mates, Arroyo de Agua, La Yuca, El Boquerón, El Aguacate, Los Robles, El Martillo, El Ranchito, La Cumbre, La Calabaza, El Caracol, etc.3

Por el centro del pueblo todavía se observan señales de los rieles del Ferrocarril Central Dominicano que en el pasado conectaba las ciudades de Santiago de los Caballeros y Puerto Plata.

El IX Censo de población y vivienda, realizado en el 2010, arrojó para Villa González una población de 37,349 habitantes, distribuidos entre sus zonas urbana y rural. En el censo de 1875 tenía 1845 moradores.

Una parte importante de la tierra de Villa González es irrigada por el Canal Ulises Francisco Espaillat. La producción agrícola en esa zona del país es variada, cubriendo desde musáceas, tubérculos y cítricos. Sin embargo el producto tradicional brotado de aquella tierra ubérrima es el tabaco, el cual ha marcado su existencia hasta el presente.

Recuas por los trillos de Villa González

Villa González, cuando era conocido indistintamente como Las Lagunas o Quinigua, era uno de los pasos predilectos de las recuas de caballos, burros, mulas o acémilas que transportaban productos desde Santiago de los Caballeros hacia Puerto Plata y viceversa.

Razón tiene el historiador Moya Pons al decir en su obra La Otra Historia Dominicana que: "...poca gente recuerda que durante más de 400 años el transporte del país descansaba sobre el lomo de las recuas...la economía dominicana marchaba al paso de las recuas."4

Los altibajos en el tráfico comercial por Villa González

Eran notorios los altibajos en el traslado de la producción natural y manufacturas que en el pasado atravesaban el territorio de lo que ahora es el municipio Villa González. Eso se comprueba, por ejemplo, verificando las informaciones sobre ese tema correspondientes al último tramo del siglo XIX.

Se ve que la que hasta la mitad del siglo XIX era una comarca activa en la producción y el movimiento social fue languideciendo, pues el 3 de marzo de 1871 el sagaz Samuel Hazard al relatar su viaje desde Santiago a Montecristi describe lo que a todas luces es la zona que hoy forma el municipio de Villa González, antes Quinigua o Las Lagunas:

"Encontramos un camino seco y polvoriento, cuyo suelo estaba formado principalmente por arcilla blanquecina...Recorriendo unas ocho millas de este camino hasta el lugar donde se desvía hacia Puerto Plata, encontramos unas tierras faltas de interés y muy despobladas..."5

Hay abundantes fuentes informativas que permiten tener una idea clara de la sucesión alterna de circunstancias que en términos de comercio ocurría en esa zona del país para aquellas calendas.

Las ediciones del periódico santiaguero El Eco del Pueblo del 18 de septiembre de 1887 y el 15 de febrero de 1890, reproducidas por el historiador Jaime de Jesús Domínguez en su obra La Dictadura de Heureaux, así lo confirman:

"Mientras en 1886, 69,131 bultos llenos de todos los productos agrícolas de exportación producidos en Santiago y zonas aledañas pagaron el peaje en la salida del camino hacia Puerto Plata, en 1889 solamente lo hicieron 23,471, a causa de los fuertes aguaceros de ese año."6

Lo anterior queda también confirmado por Antonio Lluberes en su importante obra Tabaco, Azúcar y Minería, planteando la crisis de la plantación tabacalera cibaeña en el período que cubre desde el año 1879 hasta el 1930. Incluso indica dicho autor que eso tuvo que ver con lo que él denominó la reorganización de la geopolítica nacional.7

Capital del tabaco dominicano

El Municipio de Villa González, enclavado al oeste de la gran urbe de Santiago de los Caballeros, está considerado como la capital del tabaco criollo.

Ese título popular le cabe bien, pues tanto su pasado como su presente tienen una vinculación indisoluble con esa planta solanácea que forma parte de la historia económica y social del país, tal y como se comprueba en informes de antaño, y en los estudios sociológicos realizados en el entorno de la formación del pueblo dominicano.

A pesar de que en todo el territorio dominicano han disminuido considerablemente las áreas destinadas a la siembra de tabaco, todavía en Villa González ese producto que forma parte de la historia nacional desempeña un importante papel en su economía.

Tal vez observando la frondosidad del tabaco de Las Lagunas-uno de los nombres que tuvo en el pasado Villa González- fue que Antonio Sánchez Valverde escribió, quizás con más emoción que otra cosa, lo siguiente: "El tabaco es tan natural que nace por sí en todas partes y alrededor de las mismas casas. Su hoja es más frondosa que en ninguna parte de la América. Su calidad generalmente buena en todos los sitios... Para el Son o Rapé es el más excelente y los Andullos o Garrotes de nuestras cosechas son muy apreciados de los Franceses para este efecto."8

Instituto del tabaco

El Instituto del Tabaco de la República es la institución rectora de ese producto agrícola que en el pasado fue estratégico en la creación de riqueza y en el fomento de la hacienda dominicana, y que incidió de manera importante en la conformación de la sociedad.

Esa entidad gubernamental, cuya sede está en Villa González, fue creada mediante la Ley 5961, promulgada el 15 de junio de 1962. Del referido texto legal se comprueba que tiene como su objetivo principal velar por el desarrollo del cultivo y la comercialización del tabaco en ramas y los productos derivados del mismo, como cigarros y cigarrillos.9

El tabaco en la Ley General de Salud

Es pertinente señalar que el tabaco no es un alimento ni mucho menos es bueno para la salud. En efecto, el libro cuarto, capítulo VII, artículo 124 de la Ley No.42-01, que es la Ley General de Salud del país, dispone de manera expresa, sin ningún tipo de anfibología, lo siguiente: "En las etiquetas de los empaques y envases en que se expenda o suministre tabaco deberá figurar, en forma clara y visible, la leyenda: "Fumar es perjudicial para la salud", escrita con letra fácilmente legible y en colores contrastantes."10

El Pico Diego de Ocampo

A pesar de que el 70% de los 104 kilómetros cuadrados del municipio Villa González es llano, posee la singularidad de abrigar en su interior la mayor elevación de la Cordillera Septentrional, el Pico Diego de Ocampo, el cual se alza a 1,249 metros sobre el nivel del mar.

La presencia de esa cumbre cordillerana es una muestra elocuente de que el municipio Villa González está conformado por una orografía sorprendente, por lo variada. Así se comprueba al observar su cartografía y, además, con el simple ejercicio visual al tirar la vista hacia el más prominente saliente montañoso que se divisa en esa zona del país.

Es pertinente indicar que Diego de Ocampo fue un sobresaliente líder negro que impulsó con sus acciones -tanto en el Cibao como en una franja importe del Sur- el cimarronaje y la creación de esos refugios de perseguidos que en la era colonial fueron los quilombos.

Sobre esa figura dotada de cualidades que lo hacían rebelde se tejió una leyenda negra por haber pactado en una primera etapa de su rebelión con las autoridades españolas, pero lo cierto es que posteriormente estuvo durante 10 largos años combatiendo a los colonizadores, en los entornos del pico que lleva su nombre.

La lucha de Diego de Ocampo y su gente fue una epopeya de reivindicación de su raza, cargada de peripecias, tal y como se comprueba, entre otras obras, en La Esclavitud del Negro en Santo Domingo -1492-1844-, en la cual Carlos Esteban Deive desmenuza bien a fondo ese tema que forma parte medular de la historia criolla.11

El gobernador colonial y experto militar Alonso López de Cerrato fue quien elaboró la estrategia y ordenó ejecutar las tácticas para capturar en el 1546 a Diego de Ocampo, el cual de inmediato fue asesinado con saña, con el objetivo de enviar un mensaje de terror entre los suyos.

El implacable López de Cerrato actuó con gran astucia para lograr vencer a Diego de Ocampo, una de las más imponentes figuras de la rebelión de los esclavos negros. Sus técnicas variopinta en los menesteres del ejercicio de gobierno fueron tan eficaces, para los fines de su mandato imperial, que al parecer sirvieron de modelo, tiempo después en Francia, al célebre cardenal Richelieu, de quien Robert Greene escribió en su libro Las 48 Leyes del Poder lo siguiente:

"Richelieu lo veía todo como una campaña militar; para él no había movimiento estratégico más importante que descubrir los aspectos débiles del enemigo y presionar sobre ellos."12

Cuando se examina, utilizando las más diversas fuentes, la historia de la rebelión de los esclavos negros en diferentes lugares de América no queda más que concluir en que la parábola vital de Diego de Ocampo tenía más cercanía con el célebre Zumbi dos Palmares, el mítico rebelde de Alagoas, en el Nordeste de Brasil, que con Esteban Montejo, el que ya centenario facilitó en el 1963 material al cubano Miguel Barnet para escribir su novela-testimonio Biografía de un Cimarrón.

La pista para decir lo anterior la da el mismo Barnet al señalar que aunque Montejo participó en la guerra de Independencia de Cuba, que como tal fue un hecho colectivo, su personalidad básica reflejaba "un firme sentimiento individualista que le dirige a vivir aislado o más bien despegado de sus semejantes. Un hombre desconfiado, muy reservado, aunque no insolente ni huraño."13

En Villa González cayeron muchos anexionistas

Cuando las derrotadas tropas anexionistas iban en desbandada desde Santiago hasta Puerto Plata se encontraron en el territorio de lo que hoy es Villa González con un formidable enemigo restaurador que les causó grandes estragos.

Los historiadores que han descrito era retirada detallan con claridad meridiana lo que ocurrió en el camino de Navas y otras áreas rurales de Villa González.

Dicho lo anterior con la aclaración de que el oficial anexionista Ramón González Tablas presenta esos hechos de otra manera.

En efecto, el mencionado capitán de artillería del ejército español, en los tiempos de la Anexión, en su obra Historia de la dominación y última guerra de España en Santo Domingo, posiblemente con rictus sardónicos al momento de describir fantasiosamente los actos concernidos a la referida retirada de la soldadesca ocupante, dice: "...a la media hora de camino fue traidoramente atacada por el enemigo que rompió el fuego sobre ella...La tropa no estaba familiarizada con la guerra de bosque...era para ella algo terrorífico el luchar con enemigos invisibles que disparaban a su antojo..."14

Sobre los enfrentamientos ocurridos en territorio del hoy municipio Villa González, en el camino interior que conducía hacia Altamira, Imbert y Puerto Plata, dicho historiador olvidó que fue el mismo José De la Gándara y Navarro, Gobernador Capitán General de Santo Domingo y General en Jefe del Ejército Español de Operaciones, quien en una comunicación del 5 de julio de 1865 escribió, entre otras muchas cosas, que: "continuarán en estado de bloqueo todos los puertos y costas del territorio dominicano, conforme a las disposiciones contenidas en los bandos del cinco de Octubre y siete de Noviembre de 1863."15

Distrito Municipal El Limón (V.G.)

El Limón de Villa González pasó de sección a distrito municipal en virtud de la Ley 69-02, del 8 de mayo del 2002.Tiene un área superficial de 16.55 kilómetros cuadrados, en los cuales hay una producción diversificada de habichuela, café, yuca, naranja, aguacate, mango, etc. Tiene también varias canteras de las cuales se extraen materiales para construcciones viales y de otro tipo.

Colinda en su lado Norte con el municipio de Puerto Plata, por el Sur con la Sección Las Lavas, al Este con el Municipio Santiago y al Oeste con Navarrete.

Por disposición de los artículos 2, 3, 4, 5 y 6 de la referida ley forman parte de El Limón de Villa González las secciones Los Jardines de El Limón, Macorís de El Limón, El Aguacate y El Limón. Además en su geografía están los parajes Higo de Agua, Los Lebrillos, Los Jobos, La Pocilguita, Vuelta Larga, Las Aromas, La Calabaza, Los Robles, La Cuesta, Ranchito, Palo Blanco y otros.16

Distrito Municipal Palmar Arriba

La sección Palmar Arriba fue elevada a distrito municipal a través de la Ley número 133-01, promulgada el 9 de agosto del 2001. En el primer considerando de dicha ley se indica que tiene un área superficial de 300 kilómetros cuadrados y que para entonces tenía 14,530 habitantes.

Para la decisión referida de subirle un peldaño a Palmar Arriba en la política administrativa del país se tomó en consideración las reiteradas solicitudes de sus moradores, su historial de gran producción agrícola, así como el dinamismo social que a la sazón presentaba; amén de que sus pobladores siempre han estado compenetrados con sus necesidades, aspiraciones y empoderados de lo que son como comunidad, manteniéndose en constante reclamo ante las autoridades correspondientes para lograr sus reivindicaciones colectivas.

El artículo 1 de dicho texto legal estableció, en su párrafo único, como límites de Palmar Arriba, los siguientes: Al Norte, Ranchito-Piché; al Este, Los Guineos; al Sur, La Delgada; y al Oeste, Palmar Abajo.17

Banqueros holandeses en Palmar Arriba

Banqueros holandeses en asociación con comerciantes de Santiago establecieron en Palmar Arriba, en enero de 1888, una finca de tabaco denominada La Camelia (tal vez en honor a la flor del mismo nombre a la que cantó con su proverbial salero Joseíto Mateo). Las semillas fueron traídas de las islas de Java y Sumatra, ambas pertenecientes al archipiélago de Indonesia, en el Sudeste de Asia. En esa unidad de producción tabacalera empleaban más de 200 trabajadores agrícolas. La producción se exportaría a Holanda, pero el proyecto fracasó.18

Una de mil anécdotas sobre el tabaco

Ahora se observa en mercados populares que los vendedores de yuca y otros tubérculos les colocan una capa de tierra encima, no para protegerlos de las altas temperaturas ni de picaduras de insectos, sino para aumentar su peso. Esa y otras tretas vienen de lejos.

Sobre el tabaco narra el relator costumbrista R. Emilio Jiménez, en su clásica obra Al Amor de Bohío, que en ocasión de una sospecha sobre el peso de unos empaques de dicho producto el vendedor interrogado sobre la procedencia de la cosecha respondió: "Ete tabaco e de piedra adentro". Posteriormente se comprobó que con dicha expresión no se refería al lugar de su cultivo, sino que las sartas de hojas de tabaco tenían piedras para abultar su peso.19

Bosch y el producto clave de Villa González

Al tabaco que se cultiva no sólo en el ahora municipio de Villa González, sino en otros pueblos cercanos de ambos lados de Santiago, La Vega, San Francisco de Macorís, Moca y Mao se refirió Juan Bosch en su clásico libro Composición Social Dominicana, al señalar que:

"La economía del tabaco es tan diferente de la economía del hato como la mañana lo es de la tarde...En la economía del tabaco la tierra que se usa es de tamaño limitado, su calidad tiene que ser de buena a muy buena y la producción exige cultivo y cuidados."20

La comercialización del tabaco vista por Bonó

Las tierras de Villa González, así como otras en la zona del Cibao, son aptas para el cultivo de los tres tipos de tabacos más famosos en el mundo: negro, claro y rubio, con predominio del primero.

Pedro Francisco Bonó, gran pensador, sociólogo y prócer civil dominicano, también se refirió a los problemas del tabaco y otros productos del campo vinculando eso a la oferta, como acción del hombre, y al clima como dominio de Dios, para centralizar su juicio en la experiencia. Así lo expresó:

"Ella nos ha mostrado que nuestro tabaco sube y baja constantemente en los mercados donde regularmente se vende con más libertad; que unas veces da beneficios increíbles, y a veces pérdidas enormes."21

Bibliografía:

1-Diccionario Geográfico-Gistórico Dominicano.AGN.Editora Búho,2012.P237. Temístocles A. Ravelo.

2-Ley No.4882. Gaceta Oficial No.8229.Bloque de Leyes de 1958.

3-Ley No.22, Gaceta Oficial No.9818, del 15 de octubre del 1991.

4-La otra historia dominicana.Editora Búho,2008.P389.Frank Moya Pons.

5-Santo Domingo, su pasado y presente.SDB.Editora Serigraf,2012.Pp334,335. Samuel Hazard.

6-La Dictadura de Heureaux. Editora de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, 1986.P104. Jaime de Jesús Domínguez.

7-Tabaco, azúcar y minería.Auspicio del BDI,1984.Antonio Lluberes.

8-Idea del valor de la isla Española. Editora Nacional,1971.Pp63-64. Antonio Sánchez Valverde.

9-Ley No.5961, promulgada el 15 de junio de 1962.Gaceta Oficial No.8673.

10-Ley No.42-01, promulgada el 8 de marzo del 2001.

11-La esclavitud del negro en Santo Domingo -1492-18440-.Editor: Museo del Hombre Dominicano,1980.Carlos Esteban Deive.

12-Las 48 Leyes del Poder.Editorial Atlántida,2000.P342. Robert Greene.

13-Biografía de un cimarrón.Editorial Letras Cubanas,2006.P21.Miguel Barnet.

14-Historia de la dominación y última guerra de España en Santo Domingo.SDB.Editora Santo Domingo,1974.P156.Ramón González Tablas.

15-Contestaciones y documentos (José De la Gándara y Navarro).Imprenta García Hermanos,1865.Reproducido en Autobiografía de Gregorio Luperón, editora de Santo Domingo, 1974.Tomo I.P295.

16-Ley No.69-02, del 8 de mayo del 2002.

17- Ley No.133-01, promulgada el 9 de agosto del 2001.Gaceta Oficial No.10099 del 15 de agosto del 2001.

18-Periódico El Porvernir, Santiago.4 de febrero de 1888.

19-Al amor de bohío.Primera edición,1927. Reimpresa en impresora Manuel Pareja, Barcelona, 1975.Pp80,81. R. Emilio Jiménez.

20-Composición Social Dominicana. Impresora Soto Castillo,2013.P194.Juan Bosch.

21-Ensayos socios históricos.actuación pública.Editora Corripio,2000.Pp240 y 241.Pedro Francisco Bonó.