Por Pablo Vicente

Hace algunos años se aprobó en Nueva York la Agenda 2030 con 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Los países firmantes se comprometieron entonces a erradicar el hambre como una condición indispensable para lograr un mundo más justo y pacífico. Sin embargo al pasar balance según algunos estudios la situación no es muy alentadora.

Indiscutiblemente que hay una voz de alarma por el aumento del hambre y, aunque sea una paradoja, por el incremento también de la obesidad, hoy en día, la desnutrición y la obesidad coexisten en el mismo territorio, de hecho, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) indica que anualmente se suman 3,6 millones de personas obesas en el territorio latinoamericano.

Dos estudios ponen en blanco y negro esta pura realidad, un estudio del Imperial Collage de Londres ubica a la República Dominicana en el puesto número 2 de los países de América Latina donde más ha crecido la obesidad en los últimos 31 años, La Organización Mundial de la Salud (OMS) define obesidad como "enfermedad crónica que se caracteriza por acumulación excesiva de grasa o hipertrofia general del tejido adiposo en el cuerpo". La investigación que analizó el peso de más de 112 millones de personas en 200 países del mundo entre 1985 y 2016, estableció que República Dominicana es uno de los países donde la obesidad entre hombres y mujeres ha avanzado con mayor rapidez en los últimos 31 años.

La investigación revela que el porcentaje de hombres obesos sobre el total de la población masculina aumentó de 5.2 % a un 22.8 % entre 1985 y 2016, para ocupar el segundo puesto en la región con una tasa de crecimiento del 16.6 %, por debajo solo de Costa Rica que mostró un crecimiento del 16.7 %.

Mientras que en el total de la población femenina, la obesidad incrementó de 15.1 % a 35.4 % en el mismo periodo, siendo el país de la región latina con el segundo mayor crecimiento de este tipo con un 20.3 %, detrás solo de Haití con 20.6 %.

En relación al hambre la República Dominicana figura entre cinco países prioritarios de la región de América Latina y el Caribe donde hay fuertes brechas urbano-rurales y profundas desigualdades rurales que generan hambre y pobreza,

Los cinco países prioritarios, identificados por la FAO, son República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Colombia y Honduras.

El informe no deja mucho espacio al optimismo: se confirma la tendencia de un incremento del índice de hambre. Este retroceso envía una clara señal: hay que hacer más y de forma más urgente para lograr el objetivo de desarrollo sostenible de alcanzar el hambre cero en 2030.

Las causas de este fenómeno aparentemente contradictorio son claras: la falta de acceso a alimentos nutritivos, vivir con inseguridad alimentaria y las adaptaciones fisiológicas a la privación de alimentos suponen un mayor riesgo de peso y obesidad.

Para lograrlo, indiscutiblemente que es necesario definir políticas públicas que contribuyan a reducir el hambre y la desnutrición, hoy en día no es posible que un ser humano sufra de hambre con tanta riquezas que generan los países, por lo que acabar con la desigualdad social es un hasta cierto punto un dilema ético.