EL MIRADOR

Qué… cóomo…c… ganó Leonel

Uno de los asesores del candidato presidencial del PRD, Miguel Vargas Maldonado tuvo dificultad para ver lo que indica la encuesta Gallup-Hoy, la nueva encuesta que ha patrocinado el matutino de la avenida San Martín. El hombre pensaba que la gente sólo se iba a interesar por el titular que dice que si las elecciones fueran hoy, Leonel Fernández ganaría  en primera vuelta con 51.7% y Miguel quedaría en segundo lugar con 37.4%. No, lo que atormentó al asesor son las respuestas que dieron los entrevistados. Cuando  les preguntaron cuál de los candidatos creen que ganará las elecciones en primera vuelta: 73.3 %, dijo que Leonel, y 23.2%, Miguel. 

Cuando se les preguntaron: ¿Cree que alguno de los candidatos sacará más de la mitad de los votos en mayo 2008, es decir, más del 50%, 67.5% de los entrevistados dijo que Leonel, y 26.7%, Miguel. Y cuando les preguntaron a los encuestados ¿Quién cree usted que será el próximo presidente de la República? 59.2%, dijo que Leonel, y 29%, dijo Miguel Vargas Maldonado. Se comprende porqué  asesor reaccionó con dificultad al hablar de la encuesta Gallup-Hoy. Después de más de dos años fundamentando una campaña en mentiras, injurias y difamaciones con complicidad mediática, cuando se ven los resultados, el impacto corta hasta el habla.

“Si las elecciones fueran hoy, Leonel gana en primera vuelta! C…. El hombre se incorporó de mala manera. Por supuesto, sin dejar sus palabras injuriosas y difamatorias. Es parte de su cartilla.

Quieren ruidos

Vista y comentada en el círculo de íntimos y asesores, la nueva encuesta Gallup-Hoy, tuvo el efecto de un misil.

Hasta los más optimistas de los asesores piensan que todo se ha desrumbado. Leonel Fernández, el candidato presidencial del PLD y el Bloque Progresista, ganará en primera vuelta el 16 de mayo. Sin embargo, dos han dicho a compañeros y amigos que por el comportamiento de la gente es necesario crear ruidos que produzcan situaciones que cambien la situación nacional. En la agenda de los asesores y principales dirigentes del PRD, el programa de convocatorias a paros y protestas tiene  que continuar y se han aprobado  como agenda localizar a grupos que quieran hacer demandas o que deseen protestar para publicar las fotografías en los diarios que reservan los espacios. Otro punto que consideran importante, según el informante, es insistir en crear incidentes en las zonas que recorrerá Leonel Fernández en los últimos días de la campaña electoral. Están conscientes de que perderán en primera vuelta, pero a dos de los asesores no hay quien los convenza de lo contrario. Viven la ilusión aunque sabe que la ilusión es perdida. A su juicio, los ruidos, aunque corra la sangre, es el único recurso que podría cambiar el clima de confianza que se siente en el territorio nacional. En una reunión celebrada el lunes, también convinieron en no sacar de la agenda el tema de los precios, pues parten de la premisa de que podrían alinear a las familias dominicanas.

Deslenguado, insolente y desconsiderado

Cuando el Arzobispo Metropolitano de Santo Domingo, Nicolás de Jesús Cardenal López Rodríguez declinó comentar las palabras  injuriosas y difamatorias que pronunció contra el Purpurado el presidente del PRD, Ramón Alburquerque, dijo que asumía esa actitud porque el político es un deslenguado, insolente y desconsiderado y como este es un país pequeño, todo el mundo conoce los actos de ese señor. Después de que el Cardenal López Rodríguez habló, varios dirigentes del PRD aconsejaron a su presidente, y le sugirieron moderación. Cuentan que el hombre se mostró de acuerdo, pero anoche el político soltó su lengua al referirse al ex presidente Juan Bosch, el líder fundador del PLD, pues hizo público su   criterio, según el cual,  el político, novelista y cuentista fue un hombre serio hasta que renunció a la presidencia y a la condición de miembro del PRD. Cuando terminó de hablar, varios de sus compañeros expresaron en voz baja: “es verdad lo que dijo el Cardenal: el compañero es un deslenguado, insolente y desconsiderado”. ¡Pena que los muertos no puedan hablar!   

El legado del PRD-PPH

Cuando el presidente Leonel Fernández tomó posesión, el 16 de agosto de 2004,  la tasa de desempleo superaba el 19 por ciento. Un  aumento notable del nivel de desocupación que existía al cumplir su primera administración del  gobierno en el año 2000, que era de 13.9 por ciento. En términos absolutos, este nivel de desempleo significó que a octubre de 2004, el número de desocupados ascendió a cerca de 800 mil personas, cifra que corresponde al más alto nivel registrado en la República Dominicana en los últimos 15 años. El salario mínimo real experimentó una disminución acumulada de 28.4 por ciento, en el pasado cuatrienio. En consecuencia,  la pobreza se incrementó en República Dominicana. De un 1 millón 826 mil personas que vivían por debajo de la línea de pobreza en el año 2000, se pasó a 3 millones 132 mil personas en el 2004, lo que equivale a decir, que en los cuatro años, del 16 de agosto de  2000 al 16 de agosto de  2004,  el número de pobres aumentó en la República Dominicana en un millón 306 mil personas. Menos de cuatro  años después el cambio es extraordinario, de acuerdo con el Banco Central, se han creado más de 400 mil empleos y la tasa de desempleo ha descendido de 19 por ciento a 13.2. Por ello, hablar de desempleo no entona bien en la boca del candidato del PRD.PPH, ni de sus asesores y publicitarios. La administración del PRD-PPH  se caracterizó por el desempleo que sufrió el país y la expansión de la pobreza.

Nadie hable de eso

Los asesores del candidato presidencial del PRD, Miguel Vargas Maldonado han sugerido que nadie comente las estadísticas que indican el presente Gobierno del presidente Leonel Fernández ha creado más de 400 mil empleos del 16 de agosto de 2004 a la fecha. Y los voceros mediáticos han sido instruidos para que cuando se refieran al tema digan que durante los últimos tres años en el país se han perdido 300 mil empleos. Aunque están conscientes de que es una mentira, consideran  que repetir el número podría crear la percepción de verdad. Los asesores del candidato presidencial del PRD-PPH apuestan a que al final su mentira sería aceptada como una verdad.