EL MIRADOR

Claudia Palacios

La entrevista que hicieron al presidente  de la República, y candidato presidencial del PLD, Leonel Fernández, Uchi Lora y Claudia Palacios, para CNN,  provocó frustración en muchos televidentes que disfrutan el trabajo periodístico de calidad. Esperaban una entrevista de fondo, pero  vieron una entrevista de superficie, sin riqueza conceptual. Miles de dominicanos y dominicanas esperaban  ver el alto vuelo de Claudia Palacios,  pues es una periodista de Colombia, donde  hay  tradición de excelente periodismo en los medios impresos, la radio y la televisión. Y Uchi  Lora, es un veterano del periodismo nacional, que sabe la diferencia entre el periodismo de aldea y el que se hace para una cadena de noticias internacional. Los dos,  perdieron la oportunidad de presentar un cuestionario que permitiera a la audiencia de CNN conocer el país que encontró Leonel Fernández el 16 de agosto de 2004,  lo que ha logrado su administración a partir de ese día, la República Dominicana  del presente. Durante la pasada administración del Gobierno del PRD-PPH, el país recibió la peor clasificación de parte de las  calificadoras de riesgo país: - CCC, por lo que se ahuyentaron las inversiones extranjeras. Durante la pasada administración hubo ocasiones en que el país sufrió  una inflación por encima de 70%, tasa de cambio por encima de 60 por uno, tasas de interés de 60 por ciento, quiebra de empresas, la pérdida de más de 600 mil empleos, el país en tiniebla por los apagones financieros, el sistema nacional de hospitales declarado en colapso por la Asociación Médica Dominicana,   y un estado de desconfianza generalizado. La audiencia esperaba que Uchi y Claudia, le preguntaran al doctor Leonel Fernández ¿cómo ha sido posible el proceso de recuperación que ha vivido el país de manera sostenida desde que tomó posesión el 16 de agosto de 2004?  ¿Cómo su gestión recuperó la estabilidad macroeconómica?  ¿Por qué ahora lucha por la reelección? ¿Cuáles son sus metas si recibe el voto de la mayoría de los dominicanos el próximo viernes?  CNN había prometido informaciones completas de los candidatos y las  propuestas programáticas de los candidatos.

Del desorden al orden

Los entrevistadores también pasaron por alto la valoración de los organismos multilaterales, incluido el Directorio del Fondo Monetario Internacional, al comentar la situación dominicana, pues el pasado Gobierno violó los dos acuerdos que suscribió con esa institución, y a la administración Fernández le aprobó las ocho revisiones del acuerdo Stand By que concluyó el 31 de enero pasado. De la gestión Fernández el Directorio del FMI ha considerado: “La recuperación de la República Dominicana luego de la crisis financiera del 2002-2004 ha sido impresionante. Las autoridades deben ser elogiadas por sus prudentes políticas macroeconómicas y financieras…que han ayudado a restaurar la confianza y a propagar un fuerte crecimiento económico, inflación de un solo dígito, coeficientes de deudas reducidos, una posición externa robusta y un sector financiero fortalecido… La perspectiva a mediano plazo es positiva y se ha visto fortalecida con la activación de los acuerdos de libre comercio…La continuidad de la aplicación de políticas macroeconómicas y financieras prudentes, combinadas con un marco estructural fortalecido y los nuevos acuerdos comerciales, deben ayudar al país a alcanzar su potencial de crecimiento a largo plazo…” No obstante, el  tema de los acuerdos comerciales tampoco fue valorado por los entrevistadores. Un grupo de periodistas que vio la entrevista coincidió en que fue desconcertante porque se vio un esfuerzo por no tratar los temas importantes, como el tránsito del desorden al orden.

Una entrevista pobre

La entrevista de Claudia y Uchi fue pobre. Las principales preguntas fueron repeticiones de interrogatorios que han hecho en otros escenarios los principales dirigentes del PRD, periodistas de distintos medios y el propio Uchi,  cuando el presidente Fernández acudió al Grupo  de medios Corripio. Las primeras preguntas  incluyeron los temas Sund Land, elemento perredeista de campaña, y lo que el PRD bautizó como “nominillas”,   que Uchi atribuyó a la Junta Central Electoral, por lo que el presidente Fernández  le hizo la precisión de lugar. Otro momento desconcertante de la entrevista fue cuando Claudia Palacios preguntó al presidente Fernández  ¿Por qué no manda  a la Suprema Corte de Justicia a dictar sus fallos en menos tiempo? El momento fue desagradable porque la audiencia suponía que Claudia, como colombiana y periodista de un medio de la dimensión de CNN, tenía que saber los límites institucionales en los países donde la Constitución de la República consagra la separación de los tres poderes del Estado: Poder Legislativo,  Poder Ejecutivo y Poder Judicial. El presidente de la República y candidato presidencial del PLD, se vio obligado a dar  una explicación  a los dos entrevistadores. Otro detalle  es que preguntaban antes de que el doctor Leonel Fernández respondiera, lo que dejó la impresión de que no estaban pendientes de  lo que contestaba el interrogado, ni escuchaban. Hubo un momento en que  el presidente Fernández les observó a Uchi y a Claudia que le preguntaban antes de que respondiera la pregunta anterior. Por lo visto, es probable que la de anoche de CNN sea la entrevista de menos calidad que se le haya hecho al presidente de la República y candidato presidencial del PLD. Su talento, sabiduría y prudencia impidió que la conclusión fuera peor.

Tónico para la memoria

Los invitamos a releer el artículo del periodista Bienvenido Alvarez Vega, actual director del periódico Hoy, publicado el 28 de julio de 2004, en ese diario, con el título “Nadie pensó que terminaría así”.






Una dama lectora de El Mirador dice que debe leerse en público  para que la gente piense en cuál sería el futuro de las promesas que ha hecho  el candidato presidencial del PRD, Miguel Vargas Maldonado, Secretario de Obras Públicas en el Gobierno del PRD-PPH, del presidente Hipólito Mejía (2000-2004) La mujer dice  que cuando escucha o lee las promesas de Miguel, piensa en el líder del PRD-PPH.  El contenido del artículo es el siguiente:

Nadie pensó que terminaría así

“No creo que dominicano alguno advirtiera que la administración del Presidente Hipólito Mejia terminara como está concluyendo este gobierno. Y no me refiero a los ya conocidos graves problemas de la economía y las finanzas. Tampoco al desmadre del valor del peso frente al dólar norteamericano, ni a la inflación y mucho a la elevación de la deuda externa hasta nivel francamente acogotante. Me refiero a estamanera de vivir tan humillantes, tan degradante y tan vergonzosa en que se están desenvolviendo los millones de personas que habitan la República Dominicana.

La delincuencia ha crecido de una manera alarmante. Los robos grandes y pequeños, los actos de raterías, la invasión de tierras, la apropiación de bienes públicos, los ajustes de cuentas y los crímenes escandalosos han llenado de temor a las familias. Los ciudadanos y ciudadanas advierten una preocupante pasividad de parte de los responsables de cuidar y mantener el orden público.

Después esta pasividad es racionalizada con una explicación de pretendida factura sociológica que busca, no combatir la delincuencia, sino que se comprenda como una ley del progreso de la que no podemos escapar.

El estado de los hospitales públicos no podía ser peor. Nunca antes los centros de salud se habían visto tan huérfanos de regentes, tan precarios, tan incapacitados para responder a las necesidades mínimas de sus usuarios. Las publicaciones de prensa han sido sobremanera elocuentes. Dos y hasta tres pacientes en una cama, enfermos tirados en los pasillos de los hospitales, médicos haciendo partos con auxilio de linternas y velas, carencia de medicamentos y de materiales necesarios para la administración de salud. Algunos reportes periodísticos han dado cuenta del hecho insólito de que los pacientes que van al hospital de Villa Altagracia tienen que comprar combustible para la planta. En otros casos, los familiares de los enfermos han tenido que comprar los medicamentos, las jeringuillas y otros materiales para poder ser atendidos. No sólo porque la devaluación del peso  y la crisis eléctrica  han convertido en insignificantes las asignaciones presupuestarias para los hospitales, sino porque estas suelen llegar tarde, tan tarde que en ocasiones los hospitales pierden el crédito.

La crisis eléctrica no tiene parangón. Nunca antes los dominicanos habían sufrido tantos y tan largos apagones.

Nunca antes el Gobierno se había cruzado de brazos ante una cuestión tan grave y tan importante para la nación. La crisis eléctrica amenaza con arruinar negocios y empresas grandes, medianas y pequeñas. La economía informal, la mayor generadora de empleos, ha quedado en ruinas. Las plantas de emergencia están explotadas. Los gerentes de las empresas han agotado su presupuesto para comprar combustibles, mientras la desesperación y el nerviosismo se adueñan de los responsables de estos medios de producción. Pero estos gerentes no saben qué hacer, porque el Gobierno se ha sentado como un espectador más.

Era imposible creer que un gobierno dirigido por el agrónomo Hipólito Mejia terminaría en tal bancarrota. Se le consideraba con suficiente orgullo personal, profesional y regional como para que no permitiera que en sus manos ocurrieran estas cosas. Ni mucho menos que hablara de ficciones.

Porque ahora el ciudadano Presidente de la República ha dicho que la crisis hospitalaria es una ficción. También dijo recientemente que la escasez de combustible- otra calamidad- es una ficción.

Nadie hubiera creído que después de cuatro años de gobierno del agrónomo Mejia los hospitales terminarían convertidos en “almacenes de enfermos”. Y no basta que se mencione a Herrera, al Marcelino Vélez, porque ante cientos de hospitales, clínicas y policlínicas, uno no basta.

Tampoco era posible creer que el hombre que más critico el nuevo sistema eléctrico iba a permitir que en sus manos empeorara. Porque su actitud prejuiciada lo inhabilitó para superar los problemas que el esquema tenia.

Entonces, los Acuerdos de  Madrid y Washington fueron un fracaso; la renegociación de los contratos con los IPPs fue otro fracaso; la recompra de las Edes españolas no sólo constituyó un fracaso, sino que fue necesario que el FMI demostrara el engaño técnico que se quería legitimar. En síntesis, la política eléctrica fracasó.

Pero nadie pensó que se gobierno, presidido por el agrónomo Hipólito Mejía, terminara como está terminando”.  

mirador@diariodominicano.com